Fabiana
Vivar (18) y Camila Bahamonde (19) son dos adolescentes con ganas de
triunfar en el mundo científico. Así lo han demostrado en cada actividad
en la que participan.
Desde
el 2018 han trabajado fuertemente en su proyecto sobre las propiedades
curativas del chilco (Fucshia magellanica), que les valió ser uno de las
investigaciones destacadas del Congreso Regional Escolar de Ciencia y
Tecnología en 2019, organizada por el PAR Explora Magallanes.
Sin embargo, con la crisis sanitaria y posteriormente
el confinamiento, su paso por el Congreso Nacional de Ciencia Escolar
donde representarían a Magallanes quedó en el olvido. Lejos de
desanimarse, decidieron continuar e incluso incursionar en la
divulgación científica.
Ambas
alumnas del Liceo María Auxiliadora iniciaron un recorrido durante el
año pasado que culminó con la creación de Siembra Ciencia, plataforma
autogestionada donde abordan temáticas ligadas a las ciencias, tips para
quienes se inician en proyectos científicos, y donde cuentan su
experiencia en investigación científica escolar. De ahí nació la idea de
crear su propia Feria Científica Virtual, que finalmente fue todo un
éxito.
“Lo
que buscábamos era entregarles protagonismo a las generaciones actuales
porque son quienes marcaran el cambio y la innovación, del presente y
futuro. A su vez con “Siembra Ciencia” hemos visto el escenario de
conexión que se crea con el uso de plataformas virtuales, lo cual
permitió contar con participantes nacionales y también del extranjero”,
explica Fabiana Vivar, quien este año se licenció de cuarto medio con
promedio 7.
Su compañera y amiga, Camila Bahamonde agrega que “tuvimos 16 expositores de
diversos lugares como Arica, Santiago, España, Alemania, Argentina y
México. Fueron dos sesiones donde adolescentes igual que nosotras nos
contaron sus proyectos, y cómo los han ido trabajando. Fue una muy linda
experiencia”.
Fucshia magellánica, la planta olvidada
Si
bien dicen estar super motivadas con la idea de divulgar las ciencias y
motivar a sus pares a que incursionen en áreas científicas, ellas se
mantienen firmes en avanzar con su proyecto “Fucshia magellanica, la
planta olvidada”, pues según sus estudios las propiedades curativas de
esta planta podrían incluso curar el cáncer.
“Debido
a la pandemia no pudimos volver a los laboratorios como lo teníamos
planeado, así que nos encontramos trabajando en la preparación
bibliográfica de nuestra segunda fase experimental que
sería la realización de un segundo bioensayo y el anhelo de trabajar
con el testeo de los extractos en células cancerígenas en futuro
próximo, y así probar la validez de nuestro proyecto”, comenta
Bahamonde.
Algo que comparte su compañera, quien agrega que “el hecho de que el extracto de la planta por vía natural destruya una célula, nos da para pensar que podría pasar lo mismo en una célula cancerígena”.