Gabriela Pavez, bailarina de 24 años oriunda de Santiago, actualmente es la flamante coreógrafa del Festival de Viña del Mar.
Gabriela
comentó en entrevista con Diario El Pingüino que bailó desde muy
pequeña en su casa, a los 11 años comenzó a bailar en la academia de
Rodrigo Díaz y a los 15 años conoció el estilo urbano hip hop y desde
ese momento no paró en incursionar en los estilos urbanos. Des los 18
años comenzó a dar clases de estilos urbanos en la Academia de los Power
Peralta.
SI
bien la bailarina afirma no tener estudios profesionales en la danza,
afirma haber aprendido bastante en todos los años que le ha dedicado a
este arte, además de haber viajado múltiples viajes para perfeccionar su
técnica, como dos viajes que realizó a Los Ángeles, además de Miami y
Puerto Rico.
-En versiones anteriores estuviste como bailarina del Festival de Viña del Mar ¿Cómo fue el proceso en que pasaste a ser coreógrafa del evento?
“Sí,
estuve 2016 y 2017 como bailarina del Festival, y el mismo equipo de la
producción me propuso ser la coreógrafa de la Teletón 2017 y al parecer
les gustó mi trabajo porque después de eso me propusieron ser la
coreógrafa del Festival de Viña y ahí empezó mi iniciación como
coreógrafa, más que como bailarina”.
-Tú te has desempeñado como profesora de estilos urbanos ¿cómo enfrentaste el desafío de tener que realizar bailes de distintos estilos, que son muy distintos al estilo que tú practicas?
“Lo
que pasa es que tengo como asistente a Francisca Rojas, que tiene más
conocimiento respecto a otros estilos, además yo partí cuando pequeña
como bailarina de jazz, antes de bailar urbano y sigo siempre tomando
estilos de jazz y contemporáneo pero Francisca ha sido mi soporte en
estos estilos que si bien yo sé lo básico y sé bailarlo ella me
complementa perfectamente. Por ejemplo Valentina Ríos es una bailarina
también que ha bailado conmigo hace muchos años, ella es full estilo
contemporánea, entonces a pesar, de que no maneje al 100% todos los
estilos ellas me ayudaron a componer. Yo sé más o menos lo que quiero
que se haga en el escenario y ellas logran plasmarlo en el escenario”.
-¿Cuánto tiempo llevó todo el proceso de realizar las coreografías y los ensayos con las bailarinas seleccionadas?
“Tuvimos
sólo una semana de creación de las coreografías. Yo empecé a creas las
coreografías el 1 de enero y el 8 del mismo mes empezamos con los
ensayos con las bailarinas elegidas. Fue una semana ardua de creación en
la que tuvimos que enfocarnos 100% en el festival junto a las amigas
bailarinas que me apoyaron en este proceso.”
-Trabajaste con 30 bailarinas, ¿cómo fue el proceso de coordinar a tantas bailarinas en un mismo proceso?
“No
todas bailaban todas las coreografías, nunca bailaron las 30 chicas
elegidas, pero son 12 coreografías entonces de todas formas es mucho
trabajo. Yo igual tengo una compañía de baile pero son de chicos mas
adolescente e igual ellos son como 20 aproximadamente entonces igual
estoy un poco acostumbrada en manejar montajes con harta gente. No fue
tan difícil al final, porque igual venía con la costumbre de trabajar
con grupos de bailarines tan grande”.
-Cuando
aceptaste ser la coreógrafa del Festival de Viña del Mar 2019, ¿cuál
fue el mayor miedo u obstáculo que pensaste se podría presentar en el
camino?
“La
obertura definitivamente, ya que siempre se manejó como un espectáculo
contemporáneo o de ese estilo, y yo sabía que nunca se abriría el
festival con un estilo urbano entonces sabía que sería algo que me
complicaría. En principio hubo rumores sobre que sería una obertura con
una temática sobre la mujer y me interesó bastante ya que yo venía de
hacer un proyecto sobre el mismo tema con mi grupo de baile. Después la
obertura cambió a hacer un homenaje a “Lucho” Gatica y tenía varios
ritmos también así que la verdad es que me acomodé, jugué un poco con
las tarimas, no necesariamente fue una melodía de bolero toda la
obertura entonces al final tuve que jugar con mi creatividad también. La
verdad es que no se me hizo tan difícil la obertura como pensaba.”
-¿Qué fue lo que te motivó a tomar el reto de ser coreógrafa de uno de los eventos más importantes a nivel nacional?
“Lo que me hizo decidir finalmente el “ok, voy a tomar este desafío”, fueron las canciones de
la competencia del Festival, ya que las escuché y me imaginé de
inmediato lo que quería generar y montar en el escenario, sobre todo las
canciones de Panamá y Chile internacional que me gustaron mucho y
sinceramente al escucharlas sentí que yo era la indicada para poder
coreografiar esta versión del festival por los tipos de canciones que se
presentaban”.
-¿Piensas que este trabajo te sirve como una vitrina importante para tu trabajo a nivel internacional?
“Sí, de todas maneras. Yo ahora estoy haciendo todo lo posible para sacar mi visa de trabajo para EE.UU. porque quiero ir a trabajar
allá, entonces todo lo que es prensa y publicidad a través de los
medios de comunicación me sirve mucho como vitrina y sobretodo el
Festival que es uno de los eventos más importantes a nivel nacional.
Pero lo que quiero lograr es trabajar en el extranjero”.
-¿Tienes proyectos concretos en el extranjero o irás a ver cuáles son tus posibilidades de trabajo fuera de Chile?
“Sí, tengo una gira que está pendiente en el extranjero.
La verdad es que como aún no está confirmado al 100% prefiero no comentarlo, pero si puedo adelantar que haré una gira como bailarina con artistas del genero del reggaetón”
@KatherineOyarzo