Investigadores
polares pertenecientes al Programa Nacional de Ciencia Antártica
(Procien), liderados por el doctor Víctor Neira (Universidad de Chile),
han identificado la presencia de un virus que es nuevo en sus
afecciones, tanto para pingüinos antárticos como subantárticos. Esto fue
durante las expediciones efectuadas por el Instituto Antártico Chileno
(Inach).
Este
patógeno es el Orthoavulavirus Aviar 1 (AoaV-1), que causa la
enfermedad de Newcastle, una de las infecciones más relevantes y
contagiosas en las aves de corral, donde las aves migratorias pueden
desempeñar un papel clave como reservorio.
Los
científicos recolectaron 707 muestras de suero de cinco especies de
pingüinos de la zona antártica y subantártica: rey, magallánico, papúa,
barbijo y adelia en la zona antártica y subantártica. Para ello,
utilizaron una prueba de ELISA para detectar anticuerpos contra AoaV-1,
en donde pudieron identificar individuos positivos en todas las especies
de pingüinos.
“En
este estudio queríamos encontrar evidencias de anticuerpos contra el
virus de Newcastle, que ha existido por décadas en las aves silvestres y
de corral”, comentó Víctor Neira. En el 2017 ya habían descubierto
virus parecidos, al que denominar Avian avulavirus 17, 18 y 19. Sin
embargo, el Aviar 1 (AoaV-1), es “el primer descrito y el más
importante”, señaló el cientifico.
Así mismo, agregó que lo novedoso es que este virus siempre se había tratado de buscar, pero no de la forma más correcta. Además, otra conclusión es que en el pingüino rey fue donde encontraron menos rastros.
“En
pingüinos aún no sabemos cómo actúa, por eso es importante estudiar el
virus”, subraya el docente de la Universidad de Chile, ya que también
necesitan más estudios para establecer el papel de estas especies de
pingüinos en la epidemiología del AOaV-1 y así determinar los efectos de
este virus en los distintos tipos de población.