Si bien este hecho es esperado
por millones de aficionados a la astronomía, además de expertos en el área, en
la NASA existe cierta inquietud, puesto que temen que una de sus naves más
importante quede sin luz, y por casi tres horas.
Se trata del Lunar
Reconnaissance Orbiter (LRO, por sus siglas en inglés), que como su nombre lo
indica, tiene por misión explorar a la Luna.
Noah Petro, científico de la
NASA, explicó a BBC Mundo que durante un eclipse “comienza a hacer frío y no
hay Sol para cargar las baterías” en la Luna. En esta ocasión, serían tres
horas en las que nuestro satélite se quedaría sin la luz directa del Sol.