Las pericias que llevaron a la Fiscalía a formalizar a los presuntos autores del crimen

Un
cúmulo de antecedentes fue detallado por el fiscal Fernando Dobson, con
el cual fundamentó la medida de prisión preventiva para Margarita
Pérez, y los hermanos Omar y Constanza Díaz Pérez, como eventuales
autores del crimen.

El
persecutor indicó que las pericias se iniciaron en base a denuncias por
presunta desgracia que interpuso la imputada de 61 años el 7 de febrero
del mismo año ante la Primera Comisaría de Carabineros, aseverando
desconocer el actual paradero de su marido.

De
esta forma, la Brigada de Homicidios (BH) concurrió al sitio del suceso
al momento del hallazgo, tres días después, emitiendo el informe, en el
cual se describe el aspecto del cuerpo, las características de
innumerables las lesiones, lo que fue complementado posteriormente con
un peritaje huellográfico del Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de
la PDI que permitió identificar fehacientemente a la víctima mediante
las impresiones dactilares.

Asimismo,
las conclusiones del protocolo de autopsia del Servicio Médico Legal
indicaban que la causa de muerte era una anemia aguda debido a heridas
penetrante y cortante, con compromiso de la aorta ascendente, lesión
compatible con arma blanca y atribuible a la acción de terceros.

Monitoreos telefónicos

Se
expuso otro informe de la BH, del 19 de diciembre de 2018, que
describía una serie de monitoreos telefónicos, además de pericias a los
celulares a los imputados, que fue respaldado por los informes del
Departamento de Electroingeniería del Lacrim, y de la Oficina de
Análisis de Valparaíso, en los que se extrajo toda la información de
índole comunicacional, además de archivos de los teléfonos incautados
durante ese año, lo que fue apoyado por información proporcionada por
las diferentes compañías telecomunicacionales.

Como
resultado se estableció por los movimientos de georreferenciación que
el teléfono de la víctima permaneció en su domicilio al momento de su
supuesta desaparición, realizando un último llamado a las 21.42 horas.

Además
se indicó que la hija, Constanza, entre la noche del 5 de febrero y la
madrugada del día siguiente realizó diez llamados a un tercer hermano
que se encontraba en Santiago, donde incluso uno de los contactos duró
cerca de 19 minutos. A su vez, ninguno de los teléfonos de los imputados
registraban llamados al móvil de su padre posterior a su desaparición,
pese a que éstos habían aseverado que sí se habían intentado comunicar
con él.

Incongruencias

Los
tres imputados fueron sometidos a una entrevista psicológica por el
Instituto Criminológico Metropolitano de PDI, estableciendo respecto a
Margarita, -según su testimonio-, que ésta no intentó contactarse ese
día con su cónyuge, por lo que los relatos aportados no serían
congruentes, existiendo discrepancias con sus declaraciones ante la BH,
donde dijo que había efectuado labores de búsqueda en un supermercado y
haberlo llamado.

En
este aspecto, es dable señalar que la cónyuge había ido a este recinto
comercial para efectuar una recarga del celular de su marido, pero
eventualmente olvidó comprarle cigarros, motivo por el cual Omar
“supuestamente” había concurrido al supermercado, para nunca más volver.

Cónyuge

En
la declaración que proporcionó Margarita el 11 de febrero de 2018 dijo
que su marido había salido a un negocio, pero en otro testimonio se
habría contradicho al indicar que Omar dijo; “voy y vuelvo”. Al darse
cuenta que éste no llegó fue con su hijo menor a buscarlo para luego
volver y acostarse. Sin embargo, las cámaras del local nunca habrían
registrado este intento de búsqueda de la mujer, y tampoco habría algún
testimonio de los vecinos que corrobore los dichos de búsqueda de los
familiares respecto a la víctima, pese a que se empadronaron a 100
personas.

A
su vez señaló que al ver que su marido no había llegado comenzó a
llamarlo, pero no contestaba porque estaba apagado, sin embargo se
develó que nunca realizó llamado alguno según el tráfico telefónico de
la víctima.

Margarita
Pérez habría ocultado –dijo el fiscal- en todo momento que su cónyuge
había bebido el día de desaparición, lo que fue desvirtuado con la
declaración de un cuñado quien estuvo con el occiso bebiendo en una
parcela, lo que fue ratificado con otro informe pericial.

Hija

En
cuanto a las pericias psicológicas efectuadas a Constanza, se
estableció que había inconsistencia en sus dichos, quien dijo que vio a
su padre comer guatitas, mientras que la investigación reveló que su
última comida habían sido fideos al almuerzo.

Según
dijo Constanza, con su hermano habían ido a buscar en auto a su padre,
lo que nunca habría ocurrido. Además en la primera declaración omitió
haber llamado a su hermano Didier que estaba en Santiago, pero en un
segundo testimonio confirmó que sí existió comunicación, e incluso la
pareja de Didier lo notó a éste preocupado tras el llamado porque “algo
había sucedido en su casa”.

“Se establece fehacientemente que las declaraciones emitidas por el núcleo familiar carecen de veracidad”, remarcó Dobson.

Hijo

Respecto
al hijo, Omar Díaz, un peritaje de georreferenciación lo ubicó a las
15.59 horas del 9 de febrero, un día antes del hallazgo en el sector de
parcelas, coincidente donde se produce el descubrimiento del cuerpo.

Además
el informe de Electroingeniería advirtió la eliminación de innumerable
cantidad de archivos del celular del imputado, pero se logró la
recuperación de
un mensaje de texto del 6 de febrero a las 5.19 horas, el que indica: “se fue el weón, quizás no volverá”.

Cuando
fue consultado si existían conflictos con su padre, el hijo lo negó,
pero en un informe posterior, una prima materna del imputado dijo haber
sido testigo de un incidente entre padre e hijo en el que éste último lo
amenazó de que lo iba a “carnear”.

A
su vez se halló una fotografía del celular de su hermana a las 2.23
horas del 6 de febrero, al día siguiente de la desaparición, en que se
apreciaban manchas de color pardo rojizo en la cama, que podrían haber
sido vestigios sanguíneos, elementos indiciarios de haber ocurrido la
dinámica de los hechos en el domicilio.

Finalmente,
en el teléfono de Constanza, en época de la desaparición de su padre,
se registraron conversaciones con un tío, cuando aún no se concretaba el
hallazgo, en las que hablaban respecto a las escrituras del terreno de
la víctima en el sector de Camino al Andino, donde el tío le señala:
“ojo con lo que se habla por teléfono, tu mamá la cagó”.

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