El fondo A en 2015 logró una rentabilidad total de 3,79%. Pero en
enero de este año las pérdidas ascendieron a 6,02%.
Similar situación experimentó la del fondo riesgoso B, que ganó el año
pasado un 2,49% y ya ha perdido 3,41%. El C, no exento del patrón, al año 2015
rentó 2,16% y este primer mes se contrajo en un 2,06%.
El complejo arranque para los fondos de pensiones responde a la
difícil situación económica del mundo y que tiene como base la caída de los
precios de los commodities, la sostenida baja del petróleo y la incertidumbre
sobre la economía china.
Todo entendido en que el 50% de estos dineros se invierte en mercados
internacionales y cuyas bolsas, también han reaccionado de mala manera a esos
fenómenos.
Por todo, lo ocurrido es esperable para el economista de la Consultora
Previsionarte, Andrés Guerra.
El fondo D o conservador tuvo pérdidas de un 0,53% y el E un 0,71%,
con lo que no perdieron la recaudación de 2015.
Pese a eso, los expertos no recomiendan cambiarse de fondo por lo que
implicaría hacer aún más variable la ganancia o pérdida.
En los fondos A, B y C, al ser riesgosos o volátiles, se buscan
inversionistas que respondan a esa apuesta de renta variable, por lo que
tampoco sorprendió la noticia al economista de Cenda, Manuel Riesco. Para él,
el análisis es claro: hay que acabar con este sistema.
Formalmente, estas cifras no han sido entregadas por la
Superintendencia de Pensiones, que con la salida de Tamara Agnic y la llegada
de Osvaldo Macías ha reestructurado su equipo comunicacional.
Pese a todo, el detalle se dará este jueves, con lo que quizás la
Asociación de AFP podrá entregar una versión de las cifras que sólo fueron
comentadas a El Mercurio y donde señaló que a pesar de la compleja situación
económica mundial, los fondos reaccionaron bien.