Pese a que ya varias comunas han dejado el confinamiento obligatorio,
aún son muchas las zonas que siguen en cuarentena. Por lo mismo las
medidas de seguridad no pueden desaparecer.
Es ahí donde las mascarillas y los protectores faciales se han vuelto
elementos cruciales para disminuir los riesgos de contagio de covid-19.
Pero no estas no siempre son cómodas de utilizar, especialmente debido
los escudos para el rostro que fácilmente pueden empañarse.
Con este problema en mente, la empresa DVP creó en Chile un nuevo
tipo de protectores con la opción antiempañante, sistema que funciona
con un aislamiento que cubre de manera completa ojos, nariz y boca sin
provocar el desagradable efecto de falta de visión.
“Dentro de los beneficios, cuenta con esponjas para una mayor comodidad en la cara, un uso ajustable para llevarlo donde sea. Además, lo puedes utilizar en forma prolongada sin problemas. Sabemos
que vienen meses donde debemos seguir cuidándonos, por lo tanto este
tipo de alternativas se hacen necesarias e indispensables de
complementar con una buena mascarilla”, asegura Andrea Arteaga, gerente
de Marketing de DVP.
El protector facial, cuenta con un aditivo llamado Antifog,
el cual permite que no se empañe en ningún momento. Además, los
protectores faciales tienen la virtud que se pueden reutilizar
desinfectando el plástico protector, ya sea con algún tipo de líquido
alcohólico o con agua y jabón.
“Los más beneficiados son las personas que viajan en transporte
público, las que tienen un contacto directo con compañeros de trabajo,
las que van a realizar consultas en los centros médicos, a trabajar en
laboratorios, el protector facial en conjunto con la mascarilla refuerza
y hace una barrera física para prevenir el contagio” concluye Artega.