Estos resultados fueron arrojados por el estudio “Jóvenes y Acoso
sexual Callejero, opiniones y experiencias sobre violencia de género en
el espacio público” a través del Ministerio de Desarrollo Social a
través del Departamento de Planificación y Estudios del Instituto
Nacional de la Juventud (Injuv) junto a Cadem y la colaboración del
Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC).
El estudio es el primero que recopila información a 1.114 jóvenes
entre 15 y 29 años de las 15 regiones del país para conocer sus
percepciones respecto al acoso callejero, sus manifestaciones y
consecuencias.
Entre los hallazgos, se destaca que cinco de cada 10 personas afirman
que este tipo de conductas presentan una problemática importante para
la población juvenil, especialmente en los segmentos etarios que van
desde los 15 a 19 años.
El sondeo, también arrojó que las mujeres son el grupo más afectado
por este tipo de violencia con un 68%. Las prácticas más comunes son las
que no implican contacto físico, mientras que las tocaciones y roces de
connotación sexual alcanzan un 45%.
La encuesta también reveló que el sexo del acosador incide en la
percepción de vulnerabilidad de la víctima, ya que si el victimario es
hombre, las reacciones más comunes son de incomodidad, tanto para
hombres como para mujeres, incluso en el caso de estas últimas, se suman
sensaciones de rabia y miedo.
En cambio, si la victimaria es mujer, el 60% de los hombres manifestó
sentir alegría o risa. Esta cifra revela que el espacio público se vive
de forma diferente de acuerdo al sexo de la persona, es decir, que la
sensación de inseguridad de la mujer en lugares públicos, crece porque
percibe la posibilidad de ser acosada o violada como algo real.
Asimismo, cuando un hombre es violentado sexualmente por una
mujer, es presionado a reaccionar como si fuera una situación normal y
agradable