Valor, destreza y coraje mostraron los jinetes chilenos y argentinos que participaron en la competencia

A los sones del payador trasandino Jorgito ‘El cordillerano’ Utreras,
los competidores -unidos por su amor a las tradiciones y costumbres de la
Patagonia- deleitaron al público que siguió con vítores la singular danza que
se produce entre el caballo y el jinete, quien se debe mantener durante ocho
segundos sobre el lomo del animal que corcovea frenético.

El presidente del club organizador, Julio Vidal, montado en su
caballo, supervisó personalmente cada prueba y no dudó en abrazar efusivamente
a su hijo José Vidal, quien ganó una de las montas con gran lucimiento
personal.

Esta actividad dieciochera intenta preservar una costumbre propia de
la Patagonia austral y de los campos magallánicos, de ahí surge la importancia
de la labor de difusión que realiza el Club de Jineteadas Rebenque, Espuela y
Coraje.

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