Una singular tendencia turística empieza a presentarse en Punta Arenas y en diversos puntos de Magallanes: el uso de casas rodantes o motor homes para recorrer la Patagonia chilena y la argentina, una tierra maravillosa por la enorme cantidad de atractivos paisajísticos que ofrece al visitante chileno y extranjero.
Los vehículos motor home son, efectivamente, casas rodantes, dotadas de un completo equipamiento que incluye camas, cocina y baño, más todo lo necesario para eso funcione y bien.
Hay modelos de distintos valores, que incluso se ofrecen en el mercado local y con éxito, pero la mayoría proviene del norte de Chile, vía carretera austral, o llega desde la Patagonia argentina, con destino a Tierra del Fuego, tanto la chilena como la trasandina.
Generalmente, se trata de matrimonios jóvenes o con uno o dos hijos pequeños; dos amigos y una amiga o dos amigas y un amigo, quienes se turnan para conducir el vehículo, hacerle aseo o como la compañía ideal en estos largos viajes por el sur del mundo, por la Patagonia.
Es el caso de Anika Petess, quien reside en el puerto alemán de Hamburgo y llegó hasta la Costanera del Estrecho de Magallanes, junto a dos amigos varones, y dijo en español- inglés – alemán que estaba feliz por haber llegado hasta Punta Arenas y tan cerca del paso bioceánico.
Cocinaban huevos revueltos y compartían pan, café y cereales, mientras se aprestaban a comprar pasajes con destino a Ushuaia, dejando su colorido vehículo estacionado, como varios otros más, a orillas del Estrecho de Magallanes.
Estacionar tranquilo
“Los motor home pueden ser estacionados en todos los lugares en que esté permitido hacerlo”, explicó Sergio Oyarzo, director de Tránsito del municipio de Punta Arenas, porque “son vehículos como cualquier otro”.
Nuestra ciudad carece de un lugar específico para recibirlos y las zonas de camping son escasas y por esas razones, estos modernos y funcionales vehículos turísticos pueden ser vistos y apreciados en cualquier lugar, calle o avenida de la ciudad y no sólo aquí, también en Tierra del Fuego y en Última Esperanza, especialmente, cerca del Parque Nacional Torres del Paine.
Aguas servidas
Este es un problema que ha sido resuelto por Aguas Magallanes, porque muchos turistas, en sus largos recorridos, acumulan aguas servidas y aguas sucias (restos de té o café, la que lavó los platos y los cubiertos o la utilizada para el aseo personal) en los estanques ad hoc de cada motor home.
Para “aliviar” ese desagradable peso, se ha dispuesto que esas aguas negras sean llevadas a las plantas de tratamiento que Aguas Magallanes mantiene en uso en la región.
En Punta Arenas, esa planta se sitúa en el sector de Tres Puentes y recibe lo que las empresas que limpian fosas sépticas extraen con camiones y equipos especiales.
El valor de cada metro cúbico asciende a 0,40 unidades de fomento, es decir, poco más de diez mil pesos, pero en el caso de los motor home podría ser mucho menor dado que el volumen de aguas negras de cada máquina es difícil que alcance la tercera parte de un metro cúbico.
Para ello es conveniente, primero, ir a las oficinas de Aguas Magallanes, ubicadas en calle José Menéndez, solicitar y pagar el servicio, y allí a los turistas se les indicará cómo llegar a la planta de tratamiento para “aliviar los estanques” de aguas tan desagradables porque, junto con aumentar el flujo turístico, ha crecido la conciencia de resguardar el medio ambiente no sólo regional, sino que de la Patagonia y de Chile entero.