De
menos a más. Así se podría calificar la rutina de Mauricio Palma en el
Festival de Viña del Mar 2019. A fin de cuentas, el humorista se llevó
las Gaviotas de Oro y Plata y el respeto de los asistentes al anfiteatro
de la Quinta Vergara. Genial, ¿no?
Pero
la rutina del humorista no fue color de rosas, porque fue compleja de
inicio a fin, pero el comediante nacional logró dar vuelta la situación y
quedarse con los premios.
“Sentí
que la gente tenía intención de conectarse”, aseguró el humorista,
quien subió a la Quinta después de los Backstreet Boys, y tuvo un
complejo trabajo de convencer al público de la Quinta Vergara.
Palma
reconoció haber logrado esa intención sobre el final de la rutina, a
partir de la aparición del personaje de “Violento Parra”, que no
apareció antes en la rutina por el nivel de complejidad que traía
consigo. “Queríamos vestirlo un poco de risas, para que lo recibieran de
mejor forma”.
Sobre
el final de su rutina, Palma lo calificó como “una golosina”, añadiendo
que, “más allá del chiste, que no es tan fácil de entender, lo
importante era el mensaje”.
La
rutina de Mauricio Palma marcó un peak de sintonía de 45 puntos de
rating, sorpresivamente superior que lo marcado por los Backstreet Boys.