La
semana pasada, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas,
determinó encontrar culpable, a un padre, que hirió gravemente a su
hijo.
De
acuerdo a la acusación presentada por la Fiscalía, el delito ocurrió en
la noche del 25 de enero, cuando el acusado tenía bajo su cargo a la
víctima de tres meses de edad. Según la acusación, el bebé lloraba
insistentemente y su padre procedió a golpear su espalda para evitar
cólicos, pero el llanto no cesaba. El acusado lo acostó en su coche y comenzó a mecerlo, hasta que perdió la paciencia y lo sacudió con violencia.
El
cuerpo de la víctima quedó rígido y comenzó a sufrir convulsiones. Sus
padres debieron trasladarlo al Hospital Clínico de Magallanes, donde se
mantuvo conectado a un ventilador mecánico en riesgo vital. El bebé
resultó con lesiones compatibles al “síndrome del niño sacudido”: un
accidente cerebro vascular isquémico, hemorragias retínales y una
trombosis en el seno bilateral, entre otras. De acuerdo con la acusación
de la fiscalía, sufrió “daño neurológico y secuelas funcionales
permanentes”.
Durante el juicio comparecieron 27 testigos, incluyendo miembros del
grupo familiar y médicos que atendieron al menor, además de funcionarios
que han participado en su proceso de recuperación. También se
exhibieron las fichas clínicas que precisan la complejidad de las
lesiones.
Luego de escuchar todos los testimonios, el Tribunal determinó encontrar culpable al sujeto.
Ayer,
se dio a conocer la sentencia, recordando que la Fiscalía pedía que el
imputado pase 12 años en la cárcel, sin ningún tipo de beneficio.
En
este contexto, se determinó que el imputado, debe cumplir una condena
de cinco años de libertad vigilada intensa, pena mucho menor a la que
pedía la Fiscalía, quienes ahora estudiarán el fallo y podrían recurrir a una anulación ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas.