“Se trata del mejor final posible para un proceso de alta complejidad, seguido contra una banda organizada, en que sus siete miembros tenían antecedentes anteriores por robos con intimidación, tráfico de estupefacientes e incluso, uno de ellos, por violación”, es la respuesta que emite de manera casi inmediata el reconocido abogado Dagoberto Reinuava al hablar del resultado del icónico juicio a los asesinos del empresario Cristian Arancibia en Copiapó.
Tras casi un mes del inicio de este connotado juicio que enfrentaron tres de los siete implicados en el acecho, robo y asesinato del franquiciado de Starken ,el pasado miércoles llegó a su conclusión con una excepcional condena no solo por lo que implica este caso, si no para el sistema judicial chileno por la casi nula frecuencia de castigos de esta magnitud.
Cabe destacar que los Cada uno de los tres condenados actuó en una etapa distinta: Matías Maza en el seguimiento previo, conduciendo un auto de su propiedad, Henry Godoy en el ataque y es quien dispara y mata a Cristián y finalmente Yaritza Reinoso es quien provee la fuga a gran parte del grupo.
“Cuando dije que es el mejor final posible”, enfatiza Reinuava, “me refiero a que una pena de presidio perpetuo calificado es la más alta del sistema penal chileno y significa que el condenado Godoy, quien disparó, estará en la cárcel por 40 años, sin beneficios y sin posibilidad alguna de salir de ella”.
Adicionalmente las penas para los otros dos criminales no fueron menos severas, entendiendo que el coautor, Maza, resultó condenado a 20 años y deberá esperar por lo menos 15 años antes de poder postular a algun beneficio y Yaritza Reinoso con el cargo de encubridora, por el cual normalmente cumpliría su condena en libetad, finalmente deberá cumplir tras los barrotes alrededor de 5 años.
El abogado Reinuava destaca que “la prueba científica y especializada de la PDI fue fundamental para establecer las tres etapas, pues se logró comprobar la triangulación de llamados, ubicación de antenas celulares y cámaras de vigilancia, detallando completamente el itinerario delictual desplegado”.
Respecto del resto de la banda, Reinuava asegura que los siete miembros están “completamente identificados, estando los otros cuatro con orden de captura y prófugos y respecto de los cuales estamos en la convicción que están fuera del país, en Bolivia. De hecho, uno de ellos, fue detenido por otro delito, cometido en ese país y estamos pidiendo su extradición para traerlo a juicio en Chile”.
“Son castigos absolutamente excepcionales a crímenes que en Magallanes no estamos acostumbrados y creo que no hemos visto nunca” acota el jurista magallánico, agregando sentirse “orgulloso del trabajo realizado, de los castigos logrados, pero profundamente triste por la muerte cruel que le propinaron un gran padre, excelente esposo y particularmente trabajador y generoso empresario”.