Este martes el Tribunal Oral en lo Penal de Punta
Arenas absolvió a la mujer de iniciales Y.M.R., quien arriesgaba casi
tres años de cárcel por supuestamente agredir a dos familiares y romper
especies de una propiedad.
La
versión del Ministerio Público indicaba que las agresiones ocurrieron
en la madrugada del 11 de enero. La acusación indica que la joven le dio
golpes de puño en el rostro a su hermano. Además habría maltratado a su
madre tomándola de los brazos y empujándola hacia el suelo, para
después destruir una puerta, menaje y enseres avaluados en 150 mil
pesos.
Para
probar su teoría, 13 testigos –incluyendo a las dos supuestas víctimas–
declararon ante los jueces. Señalaron que el hermano tuvo una contusión
nasal y una pérdida frontal de tejido, la madre quedó con heridas en su
cuero cabelludo y extremidades superiores.
La
defensa argumentó que la imputada –que debió abandonar el hogar común
tras ser formalizada y vivir en una carpa– actuó en legítima defensa. El
abogado Pablo Santander indicó que la agresión fue iniciada por el
hermano, quien le provocó lesiones graves a la imputada.
“Cuando
llega Carabineros, quien da la versión es la madre. Es una versión
acomodaticia porque el hermano registraba numerosas condenas”, explica
Santander. “El hermano adoptó la decisión de denunciar a su hermana, la
madre toma posición por el hijo varón y mi defendida toma una actitud
pasiva de no denunciar. Por lo tanto, queda como la única imputada de
los hechos”.
La
sala, presidida por los jueces José Octavio Flores e integrada por los
magistrados Jaime Álvarez y Julio Álvarez, se inclinó por la posición de
la defensa.
“La
tesis de la defensa de haber obrado su representada amparada por
legítima defensa se aviene con mayor coherencia y concordancia con la
prueba”, dice el veredicto absolutorio. Respecto de los daños, fallaron
que “se advierte la misma insuficiencia probatoria para establecer su
sanción”.