Por
casi una hora se extendió una audiencia de formalización de un sujeto
que fue arrestado la mañana de ayer por efectivos de la Brigada
Investigadora de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones
(PDI), tras ser denunciado como autor de abuso sexual y violación en
perjuicio de la nieta de su cónyuge.
Según
los antecedentes expuestos por la fiscal Wendoline Acuña, estos hechos
han ocurrido desde hace aproximadamente un año, cada vez que la niña de 9
años acudía al domicilio de su abuela materna en el sector suroriente
de Punta Arenas, lugar donde también residía el cónyuge de ésta, el
imputado de iniciales A.D.J.M., quien aprovechaba los momentos que
quedaba a solas para llevarla a su dormitorio donde le efectuaba
tocamientos de significación sexual y luego proceder a violarla.
Estos
actos no fueron contados por la niña, debido a la inhibición de relatar
lo sucedido por la cercanía y afecto que tenía por su abuelastro.
Cabe
indicar que la tarde del viernes 9 de octubre se habría registrado el
último episodio, cuando el imputado la fue a buscar hasta su casa con la
excusa de que habían nacido unos gatitos, noticia que le sirvió de
excusa para llevarla a su vivienda, donde nuevamente la abusó y violó,
causándole múltiples lesiones en sus genitales.
Debido
a estos antecedentes, la persecutora solicitó la medida cautelar de
prisión preventiva al considerar que la libertad del individuo resulta
ser un peligro para la seguridad de la sociedad y de la víctima. Para
ello, fundamentó con una serie de declaraciones e informes que se
expusieron.
Revisión del celular fue clave
Según
se precisó en la audiencia, los hechos fueron descubiertos luego de que
la madre de la niña revisara el teléfono de su hija y encontrara en el
historial de búsqueda de los últimos sitios visitados el ingreso a
páginas de contenido pornográfico, razón por la cual decidió preguntarle
a su hija quien le reveló lo sucedido. Cabe indicar que dentro de las
búsquedas realizadas, la afectada había googleado: “¿por qué me toca mi
tío?”
Se
detalló que la madre de la víctima le consultó directamente a ésta
quién la habría tocado, sindicando a “su tío Nano”, refiriéndose al
denunciado, contándole lo que pasó el viernes pasado y afirmando que
este tipo de comportamiento se había repetido en otras ocasiones.
Presidio perpetuo simple
También
se presentó el dato de atención de urgencia realizado a la menor, con
el detalle del peritaje sexológico que arrojó que la paciente
evidenciaba lesiones atribuibles a una agresión sexual antigua y
reciente.
A
la vez, se indicó que la pena que podría arriesgar el imputado va desde
los 5 años y un día a los 20 años, pero con la reiteración de los
delitos se aumenta el grado llegando incluso al presidio perpetuo
simple.
“El
imputado, de manera bastante hábil y astuta, buscaba las maneras de
quedarse a solas con la niña, invitándola al domicilio para ejecutar
estas conductas de satisfacción de su apetito sexual”, recalcó la
fiscal.
Al
respecto, el defensor Juan José Arcos se opuso al encarcelamiento de su
representado, argumentando que la sindicación de la niña respecto del
sujeto no se condice con la búsqueda en internet que realizó en su
teléfono, ya que el imputado no sería individualizado como “el tío”,
sino que este sustantivo era atribuido a otros familiares de la misma.
“Cuando
uno analiza la declaración de la víctima ésta adolece de algo que se
analiza en primer año de Sicología, que es la inducción del relato. Acá
le ofrecen cuatro alternativas cerradas a la menor y la hacen elegir”,
enfatizó.
Pese
a dicha tesis, en que incluso se remontó a preceptos filosóficos para
indicar que su cliente no habría tenido autoría en el delito, el
magistrado Cristian Armijo ordenó el encarcelamiento de A.D.J.M., y
estableció un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación.