Durante
el transcurso del año pasado, se denunciaron múltiples robos a
vehículos, de los cuales en dos casos afectaron a vecinos de la
Población Raúl Silva Henríquez, y coincidentemente fueron dos
automóviles de la misma marca. Por estos hechos, se logró la detención
de Juan Pablo Mesías Merkle, quien en pocos días más cumplirá un año
tras las rejas.
La
mañana de ayer comenzó el juicio oral en su contra, donde el Ministerio
Público lo acusó por dos delitos de robo con fuerza de vehículos
motorizados y uno por hurto simple, arriesgando una pena que supera los
11 años de cárcel efectiva.
Cabe
recordar que el primer hecho ocurrió la madrugada del 29 de marzo del
año pasado, cuando el imputado sustrajo un automóvil marca Hyundai
Euroaccent, que se encontraba estacionado en calle Ventisquero Lucia.
Accedió al móvil utilizando una llave falsa para luego empujarlo unos
metros, conectar los cables de contacto y retirarse del lugar
conduciéndolo.
El
auto fue hallado ese mismo día en la intersección de las calles Arturo
Prat Chacón con Arturo Martin, acción que fue captada por cámara de
seguridad existente en el lugar.
El
segundo episodio aconteció la madrugada del 20 de julio del mismo año,
cuando la víctima había dejado estacionado su vehículo marca Hyundai
Euroaccent, en los estacionamientos de los edificios de calle
Salesianos, lugar desde donde Mesías Merkle lo sustrajo por medio del
mismo método. Además, se apropió de una radio musical, el gato
hidráulico y un traba volantes para luego retirarse. Posteriormente, el
vehículo fue encontrado tres días después en la intersección de las
calles Francisco Antonio Pinto con Jose Perich Slater.
“Era para irme a mi casa”
Tras
los alegatos de apertura, el acusado renunció a su derecho a guardar
silencio, declarando que “yo me juntaba en la Raúl Silva Henríquez con
unos amigos a tomar alcohol, pero yo no iba a ese lugar especialmente
para robar vehículos, ni nada de eso. En uno de los casos yo me acuerdo
que no tenía cómo irme para mi casa y pasando por uno de los pasajes me
pillé con un auto blanco que estaba con los pestillos levantados, no
tenía chapa y yo lo empecé a empujar no más hasta la vuelta. Ahí le
conecté los cables, pero era para irme a mi casa. Yo no me quería dejar
los autos ni nada de eso”.
A la vez, prosiguió diciendo “obviamente que los autos yo no los iba a dejar afuera de mi casa porque eran robados, entonces
los dejaba a una distancia un poco más lejos, pero los ocupaba para eso
no más, no les hacía ningún destrozo ni nada, con suerte, en el segundo
de los casos yo le sustraje una radio musical, el gato y el traba
volante. Del segundo caso no me acuerdo mucho de cómo lo hice partir
porque estaba bajo los efectos del alcohol, pero lo hice sólo para irme a
mi casa”.
A
pesar de la confesión de Mesías Merkle, el fiscal Felipe Aguirre
dispuso de múltiples evidencias, siendo esencial un peritaje de huellas
dactilares que respaldaría su acusación. Se estima que el juicio
concluya hoy.