En reiteradas oportunidades los medios de comunicación reflejan la problemática de la violencia intrafamiliar, un tema que autoridades policiales, judiciales y políticas han abordado como algo preocupante en la Región de Magallanes.
Pingüino Multimedia hace unos meses reveló un caso donde una mujer fue golpeada por su ahora expareja, la cual no solamente agredió con sus puños, sino también con un cuchillo. Todo, mientras la víctima tenía en brazos e intentaba proteger a su hijo de 1 año.
El hombre fue detenido, formalizado y se le ordenó no acercarse a la víctima, pero quedo libre. En aquella audiencia se habló de agresiones mutuas, ya que la afectada se defendió.
Al día siguiente en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, se podía observar una mujer con la cara herida, hinchada, con moretones y vendas en su cuerpo que aún tenían pequeños rastros de sangre. Se trataba de la víctima, quien buscaba explicaciones del por qué el agresor quedó libre y manifestaba temor de que la mataran.
Es así que el Sernameg tomó el caso y otorgó protección a la víctima, la cual también le tocó vivir malos momentos en la Casa de Acogida de Mujeres, por desprolijidades y un servicio al menos cuestionable por parte de las profesionales, que las mismas usuarias denunciaron, derivando en órdenes directas desde Santiago y la renuncia de la directora regional.
Vuelta a lo judicial
Respecto del procedimiento de persecución penal, cabe indicar que hay novedades. El Ministerio Público decidió reformalizar al imputado, y para ello, se ha despachado una orden de detención, la cual hasta la fecha no ha podido concretarse. El hombre ahora será investigado por femicidio frustrado.
Considerando lo anterior, es que el abogado de la víctima, Robinson Quelín, en representación de su clienta, presentó una querella contra el imputado, por el ilícito de femicidio frustrado.
En su escrito, expone una constancia, donde la Fiscalía solicita una orden de detención contra el imputado, para que sea reformalizado. Entre las justificaciones que da la fiscal, junto con detallar que existen antecedentes nuevos, está “una importante situación de riesgo que da cuenta que el imputado la estaría buscando y tendría en su poder un arma de fuego para darle muerte. Razones que justificarán la futura solicitud de prisión preventiva, dado que la libertad del imputado representa un riesgo para la seguridad de la víctima, para la seguridad de la sociedad y también existe peligro de fuga”.
Preocupante
Puede que la situación de la Casa de Acogida y el caso de femicidio frustrado no tengan relación, pero terminaron vinculándose, al menos así lo asegura la víctima.
Por desgracia, el agresor descubrió dónde habitaba la afectada, es decir, supo la dirección de la Casa de Acogida. La mujer recibió amenazas y se llamó a Carabineros, mucho más que eso no ha sucedido.
“Mi agresor sigue prófugo y he recibido amenazas por parte de él, quien sabe dónde estoy. Estamos corriendo un riesgo no solamente yo, sino también las usuarias que viven aquí y los niños”, dijo la víctima.