El
miércoles, los ministros de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas
resolvieron por unanimidad rechazar un recurso de apelación que fue
presentado por la defensora de un imputado, quien recién la semana
pasada había sido formalizado como autor del delito de violación
impropia en perjuicio de una niña que en 2016 tenía tan solo 9 años de
edad, mientras que el episodio ocurrió en la provincia más austral del
país.
Cabe
recordar que estos hechos fueron denunciados en noviembre de 2018,
momento en el cual se relató que el delito fue perpetrado dos años
antes, cuando la víctima se encontraba durmiendo dentro de su
habitación, al interior de su vivienda ubicada en la comuna de Cabo de
Hornos.
En
aquel instante, la niña fue abordada por el individuo identificado por
las iniciales S.E.A.P., de 37 años, quien en ese momento mantenía una
relación sentimental de convivencia con la madre de la menor afectada, y
que el día anterior se había quedado a dormir en el referido inmueble.
El
sujeto, aprovechando que la progenitora debió salir del domicilio para
realizar unas compras, ingresó a la habitación de la víctima y procedió a
violentarla sexualmente, para luego amenazarla con distintas
circunstancias con el objetivo de que ella guardara silencio.
Guardó silencio por 2 años
“Esta
niña guardó silencio por dos años, sin embargo a partir de este
episodio tan traumático comenzó a presentar una serie de cambios de
conducta que la llevaron a evidenciar distintas complicaciones a nivel
sicológico, educacional, de salud, hasta que en noviembre de 2018 ella
develó la situación a la familia, momento en que se hizo la denuncia y
se inició una investigación por parte del Ministerio Público”, expresó
la abogada Claudia Guerrero, perteneciente al Programa de Representación
Jurídica “Tus Derechos”, organismo que tras tomar conocimiento de los
hechos, interpuso una querella criminal en contra del imputado.
Al
respecto, la profesional letrada aseguró que durante todo este tiempo
han acompañado a la familia en este complejo momento, y a la vez
solicitó una serie de diligencias, que no se pudieron efectuar durante
esos años ante imposibilidad de ubicar al sujeto, ya que había huido de
la Región de Magallanes.
Prófugo en Osorno
Fue
así que hace sólo unos días, el agresor fue detenido en la ciudad de
Osorno, debiendo comparecer por videoconferencia con el Juzgado de
Letras y Garantía de Cabo de Hornos el martes 13 de octubre, instancia
en que el fiscal Fernando Dobson formuló cargos en su contra por el
delito de violación impropia.
Tanto
el ente persecutor como la abogada querellante solicitaron al
magistrado Franco Reyes que S.E.A.P. fuese enviado a la cárcel como
medida cautelar, al considerar que su libertad representaba un peligro
para la seguridad de la sociedad y de la víctima, como también que
existía un eventual riesgo de fuga, ya que por más de dos años no fue
habido. A esta solicitud accedió el juez de Garantía, decretando la
prisión preventiva y estableciendo un plazo de 60 días para el cierre de
la investigación.
Apelación
Sin
embargo, esta resolución no dejó conforme a la defensora Karina Ulloa,
quien el lunes decidió interponer un recurso de apelación ante la Corte
de Apelaciones de Punta Arenas, alegando principalmente que no
concurrirían los requisitos establecidos por el legislador para que a su representado le fuera impuesta la medida cautelar más gravosa.
Tal
como se mencionó al inicio de esta nota, el debate se llevó a cabo
durante la jornada de ayer, donde tanto la Fiscalía como la querellante
solicitaron el rechazo de esta acción judicial, lo que finalmente fue
considerado de forma unánime por la Primera Sala del principal tribunal
magallánico, manteniendo al agresor sexual tras las rejas.
Arriesga hasta 20 años
Cabe
indicar que, por el delito formalizado, el imputado arriesga una pena
que va desde los 5 años y un día hasta los 20 años de cárcel efectiva.
Asimismo, la parte querellante estima que en este caso concurre la
circunstancia agravante de abuso de confianza, puesto que el hecho se
generó en un contexto donde el sujeto se aprovechó de la confianza de la
madre, quien dejó a su hija durmiendo tras salir momentáneamente del
hogar, lo que le brindó al sujeto la circunstancia propicia para
perpetrar el delito.
“Como
programa de representación jurídica hemos realizado un acompañamiento a
la familia y una orientación a nivel jurídico, realizando un
seguimiento constante con
otros programas de la red y del Servicio de Salud que se han visto
involucrados producto de las consecuencias que ha traído para la niña y
su familia la comisión de este ilícito. Aquí se han movilizado a
distintas instituciones para poder velar por la estabilidad sicológica y
emocional de la víctima, que hasta el día de hoy sigue con
consecuencias a raíz de este hecho”, puntualizó la abogada Claudia
Guerrero.