A una pena de cárcel de cinco años fue condenado un abuelastro por un delito de abuso sexual en contra de una niña de ocho años.
De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, da cuenta que a fines de diciembre del año 2016 en circunstancias que la menor víctima de ocho años de edad a aquella época, acudía de visita al domicilio de su abuela paterna, y donde el imputado (de iniciales J.E.M.V.), quien era pareja de la referida abuela y vivía de igual forma en dicho inmueble, aprovechaba el vínculo de confianza generado con la menor, dado su rol de pareja de la abuela, efectuándole tocamientos de significación sexual, actos que el imputado indicaba a la menor que eran gestos de cariño, pidiéndole a la menor que le efectúe tocamientos a él, pero que sin embargo la menor no realizó. Actos como los indicados se realizaron por el imputado en diversas oportunidades, además de la indicada, pudiendo mencionar una que se ejecutó en la ciudad de Porvenir, siendo la última ocasión la que se verificó un domingo anterior a la denuncia formulada por la madre de la menor ante Carabineros con fecha 10 de julio de 2017, ocasión en que de igual forma, al interior del inmueble el imputado le efectuó tocamientos con sus manos por debajo de la ropa.
A pesar que el Ministerio Público buscaba una pena de siete años de presidio por el delito de abuso sexual, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, señaló estar conforme con la sentencia de cárcel. “En este caso se estimó y se adquirió convicción por parte del tribunal de la efectividad de un hecho ocurrido una semana a la denuncia. Al ser una develación tardía y la menor relataba incluso hechos que habían sucedido cuando era aún mas pequeña, respecto de esos hechos el tribunal señaló que no habían suficientes antecedentes, sin embargo igual se llegó a una sentencia que estimamos es acorde a la gravedad de los hechos. La información aportada por la menor no resultaron suficientemente acreditados, pero si creemos que efectivamente hubo actos repetitivos de agresión sexual, lo que hace que estos cinco años de presidio sin beneficios le da una tranquilidad a la familia”.
El imputado se mantiene con arresto domiciliario a la espera que el fallo se aplique, donde la defensa tiene plazo de diez días para presentar un recurso a la Corte de Apelaciones.