Este lunes fue el primero de los cuatro días que durará el juicio contra C.E.E.,
acusado de violar y abusar sexualmente de una menor de edad.
El
juicio comenzó con la lectura de la acusación fiscal. De acuerdo con el
Ministerio Público, el imputado cometió los delitos en fechas
indeterminadas del 2008 y 2009, y comenzaron cuando la víctima tenía
seis años.
El
sujeto llegó desde otra región a Punta Arenas para trabajar. Familiar
lejano de la niña agredida, pernoctó en su casa durante algunas
temporadas. Presuntamente, le propuso a la menor hacer un “juego” que
contemplaba tocamientos en la zona exterior de sus partes íntimas y
otras partes del cuerpo.
Otras
agresiones sexuales habrían consistido en besos forzados en la boca y
obligación a sacarse la ropa. El último episodio fue en 2009, cuando el
imputado habría forzado a que la niña le practicase sexo oral.
La
víctima –que debió comparecer en el juicio junto a su psicólogo–
denunció los hechos varios años después, cuando pudo vislumbrar los
abusos que habría sufrido.
“Todas
estas conductas han dejado secuelas sicológicas en la víctima, tales
como elevados sentimientos de angustia, depresión y estrés
postraumático”, dice la acusación.
La
Fiscalía solicita al Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas que
imponga una condena de siete años por abuso sexual reiterado y otros
cinco años por violación.
“Le
hizo creer a la niña que estas conductas libidinosas y de clara
connotación sexual eran juegos, y ella tenía que acceder a estos porque
sus padres también hacían estos juegos. Logró disuadir a la niña para
hacer sus actos, los que fueron aumentando en gravedad”, dijo la fiscal
Wendoline Acuña en su alegato inicial.
En
este juicio también participa como parte querellante el programa de
representación jurídica “Tus Derechos”. Solicita a los jueces una
condena de 10 años por abuso sexual y otros cinco por violación.
El
imputado cumple con prisión preventiva desde septiembre del 2019 y
sigue el desarrollo del juicio desde un complejo penitenciario de
Valdivia. Concluidos los alegatos iniciales hizo uso de su derecho a
declarar:
“En esa época nunca quedé solo con la niña más de 10, 15 minutos para hacer todo lo que dice la señora fiscal”, dijo.