El
fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, llevó ante el Juzgado de
Garantía de Punta Arenas, a una mujer, identificada como Daniela Andrea
Pechonante Álvarez, la cual fue detenida por la Brigada Investigadora de Robos, BIRO, de la PDI de Punta Arenas.
Luego
de controlada la detención, el fiscal Dobson le comunicó a la imputada
que se iniciaba una investigación en su contra, por los siguientes
hechos:
“El
día 18 de mayo, cerca de las 2:46 horas, la imputada, junto a otros
tres sujetos, desplazándose a bordo de un Nissan Murano, que era
conducido por la imputada, ingresaron a las dependencias de la UMAG, por
Avenida Bulnes, fracturando los mecanismos de un portón vehicular, el
cual estaba cerrado. Para poder aproximarse, la imputada condujo el
móvil de su propiedad hasta el cierre perimetral de Zona Franca. Sus
acompañantes descendieron, cortaron la malla de protección y se
introdujeron al recinto, por un lugar no habilitado para ello.
Posteriormente,
fracturaron una puerta de acceso, ingresando al módulo central, siendo
dos de los sujetos que ingresan con un martillo y combo, dirigiéndose
directamente a la Joyería Eclipse y a un local de nombre One,
fracturando las vitrinas, sustrayendo una gran cantidad de joyas y
relojes de alta gama, los que guardaron en una bolsa y huyeror del
lugar. Al momento que los sujetos perpetraban el robo, la imputada
Pechonante, mantenía comunicación telefónica, realizando labores de
vigilancia, siendo los sujetos abordados por personal de seguridad, a
quienes intimidaron con elementos de seguridad.
Con esto pudieron salir por el mismo lado que ingresaron, huyendo del lugar, con la imputada al volante.
Cabe señalar que el avalúo de lo sustraído, asciende a la cifra estimativa de 200 millones de pesos.
“Los
hechos narrados consideran un delito de robo con intimidación,
determinándose que la imputada ha tenido participación de cómplice, y se
estima que este delito está consumado”, señaló el fiscal Dobson.
Dobson
solicitó que la imputada quede con la medida cautelar de arresto
domiciliario total, argumentando que la libertad de la imputada
constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
Por su parte, la defensa indicó que la medida cautelar es desproporcionada, entregando sus argumentos.
Luego
de escuchar ambas partes, el Tribunal acogió la solicitud de la
Fiscalía, dejando a la mujer privada de libertad, debiendo permanecer en
su vivienda, con la prohibición absoluta de salir de su vivienda.