Su detención ocurrió el 3 de julio de 2021.
En horas de la tarde una patrulla de Carabineros fiscalizó el Subaru
que manejaba por Avenida Bulnes, frente a las canchas de futbolito del
Estadio Fiscal.
El
chofer marcó positivo en el narcotest por presencia de cocaína y THC
–el sicoactivo de la marihuana– en su organismo. El informe de
alcoholemia arrojó 1,88 gramos de alcohol por litro de sangre. Además no
contaba con licencia de conducir.
En
un juicio simplificado, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas lo
sentenció por manejo en estado de ebriedad y bajo la influencia de
sustancias sicotrópicas. Le impusieron 300 días de cárcel, pero se
sustituyó por la remisión condicional: tendrá que firmar mensualmente en
el Centro de Reinserción Social de Gendarmería durante un año.