Este lunes, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó al sujeto de iniciales M.V.V. a 540 días de cárcel por el delito
de lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar (VIF). Sin
embargo, su pena fue remitida: se sustituye por libertad vigilada
intensiva y será monitoreado por Gendarmería.
El
sujeto fue condenado por fracturar el tobillo izquierdo de quien fuera
su conviviente. En febrero del 2019 y tras una discusión, el hombre
empujó con fuerza a la víctima mientras subía los peldaños de ingreso a
su casa en el sector Playa Norte.
De
acuerdo con la acusación de la Fiscalía, la fractura demoró más de 30
días en sanar, por lo que la lesión fue calificada como médicamente
grave.
El
imputado tuvo que abandonar el domicilio común y no pudo acercarse a la
víctima. En noviembre del 2019 ella falleció en un accidente de
tránsito. El Ministerio Público continuó la persecución hasta el lunes
pasado, cuando aceptó que el caso se resolviese en un juicio abreviado.
Consultado
por el juez, M.V.V. aceptó su responsabilidad en los hechos y pudo ser
condenado. Ayer escuchó el castigo que cumplirá: 541 días de cárcel y
sometimiento a terapia para el control de impulsos.
El tribunal decidió sustituir el tiempo en prisión por la libertad vigilada intensiva.
Se consideraron antecedentes laborales que favorecen al imputado,
además que no tiene antecedentes penales y colaboró con la justicia tras
reconocer su participación del delito.
El
imputado tendrá que presentarse al Centro de Reinserción Social (CRS)
de Gendarmería para que diseñen un plan de intervención focalizado.