Acompañado
de su abogado, un adulto de 44 años escuchó la sentencia que deberá
cumplir tras ser hallado culpable por abuso sexual reiterado. El
Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas lo condenó a cinco
años de cárcel, una pena que deberá ser cumplida de manera efectiva en
la cárcel.
“De
esta resolución no se sustituirá la pena por ninguna de las
establecidas por la ley, por lo que deberá cumplir la pena corporal o
privativa de libertad de manera efectiva”, leyó la jueza Rosa Francisca
Luque López.
El
condenado fue en enjuiciado por agredir sexualmente a su hija, quien
tenía siete años de edad cuando se iniciaron los hechos. Desde el 2013,
el padre abusó de la niña al interior de un domicilio en el sector
poniente de Punta Arenas, aprovechando las instancias a solas con ella para realizarle tocamientos de significación sexual.
Los abusos se prolongaron hasta febrero del 2018, cuando la víctima ya residía en otra región del país.
El
sentenciado cumplió con arraigo regional y prohibición de acercamiento a
su hija durante la tramitación de la causa. El juicio en su contra se
inició el 31 de diciembre y comparecieron alrededor de 15 testigos y dos
peritos. Concluida la rendición de pruebas, el 5 de enero el tribunal
lo condenó por abuso sexual en menor de 14 años.
Ayer
los jueces resolvieron la pena que tendrá que cumplir el acusado. Como
no pasó tiempo privado de libertad durante la tramitación de la causa,
el tribunal no le abonó ningún día de los cinco años que pasará en la
cárcel.
Una
vez que recupere su libertad, el hombre tendrá que informar su domicilio
cada tres veces a Carabineros por un lapso de 10 años.