Tras
112 días en prisión preventiva, tres condenados por traficar 360 gramos
de clorhidrato de cocaína y cultivar 154 plantas de cannabis sativa
pudieron abandonar el Complejo Penitenciario de Punta Arenas.
El
trío fue sentenciado a cuatro años de cárcel y una multa de 10 UTM
(casi 500 mil pesos). Sin embargo, el tribunal consideró la
irreprochable conducta anterior –ninguno tiene condenas previas– y su
colaboración con la justicia. Por ello, los años de prisión podrán
cumplirlos en libertad vigilada intensiva.
La incautación
A
mediados de marzo la unidad OS-7 de Carabineros incautó las plantas de
cannabis en el domicilio de una mujer de iniciales M.N.S., las que eran
custodiadas por un joven de 25 años. La cantidad –154 plantas–
corresponde a la de mayor volumen en este tipo de especies.
La
condenada confesó a Carabineros que a 200 metros arrendaba otro
domicilio. En ese lugar se encontraron con el tercer condenado, un
hombre de iniciales F.P.R. y de 38 años de edad. La unidad descubrió 360
gramos de cocaína escondidas en un bolso negro.
El
trío fue detenido y enviado a prisión preventiva. El lunes, todos se
sometieron a las reglas de un procedimiento abreviado y aceptaron su
responsabilidad en los hechos acusados.
Ya
condenados, el tribunal dispuso que cumplan con la pena de libertad
vigilada intensiva. Durante los cuatro años que dure la sentencia
tendrán que ser monitoreados por el Centro de Reinserción Social (CRS)
de Gendarmería. Además tendrán que someterse a un tratamiento para el
consumo problemático de sustancias.
El
juzgado ordenó también el decomiso de todas las especies incautadas.
Esto incluye los cuatro sistemas de cultivo tipo indoor, 20 mil pesos en
efectivo y tres teléfonos celulares.