Los
hechos ocurrieron el 28 de octubre de 2021. Eran cerca de las 3:15
horas cuando un joven se dirigió a una patrulla de Carabineros que se
encontraba en el lugar. “Tengo un problema, tengo una orden pendiente y
me vengo a entregar”, les dijo.
El
joven –que se refería a una orden de arresto vigente por cultivo de
cannabis sativa– iba a bordo de un vehículo conducido por el condenado.
Los funcionarios policiales descubrieron que tenía rasgos de estar ebrio y le practicaron un examen respiratorio. Arrojó 1,26 gramos de alcohol, por lo que también fue detenido.
En
un juicio de fondo, los jueces condenaron al desafortunado chofer por
manejar ebrio. Arriesga hasta 819 días de cárcel, multa de 10 UTM y la
suspensión de su licencia de conducir por el lapso de dos años.
La sentencia en su contra se lee el lunes 22 de agosto.