Tras
admitir su responsabilidad en los hechos, el Juzgado de Garantía de
Punta Arenas condenó a Paola Maichil Álvarez por manejar en estado de
ebriedad con resultado de lesiones graves. Fue sentenciada a cinco años
de suspensión de su licencia y dos años de monitoreo por Gendarmería.
El
accidente ocurrió el 27 de febrero del año pasado. Eran casi las 4 de
la madrugada cuando la condenada conducía su vehículo Suzuki en
compañía de otra mujer. Manejaba por calle Chiloé contra el sentido del
tránsito hasta que perdió el control de su vehículo cuando llegaba a la
intersección de Guillermo Pérez de Arce.
La
conductora chocó contra otro automóvil. El accidente provocó que su
acompañante quedase con una fractura en el antebrazo y en la muñeca,
ambas heridas clínicamente de carácter grave. Quien conducía el auto
impactado quedó con lesiones leves.
Cuando
Carabineros llegó al lugar, constataron que la mujer tenía el rostro
congestionado, presentaba incoherencia al hablar y hálito alcohólico. Le
aplicaron un examen respiratorio que arrojó 1,87 gramos de alcohol por
litro de sangre, confirmando su estado de ebriedad.
Su
causa se resolvió ayer en un juicio simplificado. Tras reconocer su
responsabilidad en los hechos, el tribunal la condenó a 500 días de
cárcel, suspensión de su licencia de conducir durante cinco años y una
multa de 100 mil pesos, aproximadamente.
El
tribunal consideró las atenuantes de irreprochable conducta anterior y
colaboración con la justicia, pues la condenada admitió haber incurrido
en el delito. Por ello se sustituyeron los días de cárcel por el
monitoreo en libertad por parte del Centro de Reinserción Social (CRS)
de Gendarmería durante dos años.