Ayer
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a los últimos
acusados de la “Operación Buenaventura”, un procedimiento de la PDI que
concluyó con la detención de 13 personas y la incautación de droga
avaluada en 64 millones de pesos.
Los
acusados Leidy Franco Guerrero y Jorge Ángulo Sánchez fueron hallados
culpables de tráfico de drogas. De acogerse las solicitudes de pena del
Ministerio Público, ambos podrían cumplir hasta ocho años de cárcel.
El caso
Según
la acusación de la Fiscalía, los encausados pertenecían a una
agrupación dedicada al ingreso y tráfico de marihuana, cocaína y éxtasis
a Magallanes. La banda estaba liderada por Franco Guerrero, quien
coordinaba la internación de sustancias con proveedores de Santiago.
Tras casi 10 meses de investigación, la Brigada Antinarcóticos
de la PDI activó la “Operación Buenaventura”. El 8 de octubre de 2021
allanaron ocho domicilios y concretaron una serie de arrestos. En total
incautaron casi 2,5 kilos de cocaína, 906 gramos de marihuana tipo
“krippy” y 52 comprimidos de éxtasis.
Ángulo
Sánchez, alias “el Bebé”, fue descubierto con la mayor cantidad de
drogas. En la inspección de su inmueble ubicado en la toma de Villa Las Etnias encontraron casi 1,8 kilos de cocaína, además de bolsas dosificadoras y una pesa digital.
Condenados
Los
detenidos en la operación corrieron suertes disímiles. En una serie de
juicios abreviados y simplificados, el Juzgado de Garantía condenó a
siete de ellos con penas en libertad, mientras que otros cuatro fueron
expulsados del país por su situación migratoria irregular.
Solo restaba enjuiciar a la líder de la organización y a quien hacía de custodio de la
mayor cantidad de drogas. En un juicio que se prolongó por cinco
jornadas, el tribunal de fondo escuchó a los detectives y peritos de la
PDI que participaron en el procedimiento, entre otros testigos.
Al
rendirse la totalidad de la prueba, Franco Guerrero tomó la palabra:
“Me siento bastante arrepentida, quiero que me den otra oportunidad”,
dijo.
La evidencia bastó para condenar a los acusados como autores de tráfico ilícito de drogas y estupefacientes.
La sentencia será leída el 17 de diciembre;
la Fiscalía pide que purguen ocho años de cárcel y paguen una multa de
100 UTM, mientras que las respectivas defensas solicitaron penas bajo la
modalidad de libertad vigilada intensiva.