El
robo se perpetró en el sector Loteo Varillas. Según la acusación
fiscal, Ego Antigual Toledo concurrió a la parcela de la víctima en una
fecha indeterminada de abril de 2020. Fracturó la ventana de un
dormitorio e ingresó a la vivienda para hurgar por especies de valor.
El botín corresponde a botellas de malta y latas de cervezas. También sustrajo una moto eléctrica para niños.
Antigual
–que vivía a menos de 100 metros de las víctimas– fue detenido casi
cinco meses después de los hechos. El Laboratorio de Criminalística de
la PDI detectó su huella dactilar en la vivienda siniestrada. Tras su
aprehensión declaró ante la policía y reconoció la autoría del delito.
El
condenado ha cumplido con prisión preventiva durante casi 14 meses. El
jueves se inició el juicio en su contra y la rendición de pruebas se
extendió durante tres jornadas. En su desarrollo comparecieron
funcionarios de la Policía de Investigaciones y una perita del Servicio
Médico Legal, entre otros testigos.
Finalmente,
ayer el tribunal decidió condenar al acusado por el delito de robo con
fuerza en las cosas. Según su veredicto, “la prueba de cargo incorporada
en el juicio ha sido suficiente para adquirir la convicción de la
concurrencia de los elementos del ilícito, su grado de desarrollo y la
participación que cupo al acusado”.
Aunque
Antigual reconoció el ilícito cuando fue detenido, la defensa abogó por
un veredicto absolutorio, pues supuestamente la investigación de la
Fiscalía carecía de objetividad para acreditar el delito.
Los
jueces descartaron de plano esa postura. Según el veredicto, las
objeciones de la defensa “no tienen el mérito de generar una duda
razonable sobre la dinámica de los hechos imputados y menos concluir una
hipótesis de comisión en que a su representado no le haya correspondido
intervención”.
La
sentencia se leerá el 23 de febrero. Si se acoge la solicitud del
Ministerio Público, el acusado podría cumplir hasta siete años de
cárcel.