Este miércoles el Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó a J.G.V. por fracturar el hueso del peroné a su compañero de trabajo.
La
agresión ocurrió en la comuna de Río Verde, el 28 de abril de 2020. En
horas de la madrugada, el imputado y la víctima –quienes trabajan en una
empresa distribuidora de salmones– se encontraban compartiendo bebidas
alcohólicas en una habitación.
Entre
ambos se originó una discusión que concluyó a los golpes. Según la
acusación, el imputado se abalanzó sobre el afectado y los dos cayeron
al piso. La caída provocó en la víctima una fractura de peroné
izquierda.
Con
la pierna lesionada, el afectado logró huir a otro dormitorio y cerrar
la puerta con llave. Aunque el acusado golpeó la puerta con un objeto
contundente para abrirla, no logró su cometido y se fue del lugar.
Los
hechos se develaron por otras circunstancias. Carabineros de Villa
Tehuelche concurrieron a la empresa alrededor de las seis de la mañana
para entrevistarse con un despachador de cosecha de salmones, quien
acusó al condenado de amenazarlo con un hacha si no lo dejaban abandonar
la faena y regresar a Punta Arenas.
Según
el parte policial, después de tomar la declaración de ese individuo los
efectivos se entrevistaron con el otro trabajador que tenía el peroné
fracturado. De ese modo procedieron a la detención del acusado.
Desde que se controló su detención, el condenado cumplió con arraigo nacional y con la prohibición de acercarse a la víctima en términos confrontacionales.
Finalmente,
el tribunal lo condenó ayer por lesiones menos graves a 61 días de
cárcel. Como lo beneficiaron dos atenuantes –irreprochable conducta
anterior y colaboración con la justicia– la pena se sustituyó por el monitoreo por parte del Centro de Reinserción Social (CRS) de Gendarmería durante un año.