La sentencia -que fue
comunicada ayer por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas- se añade a
una condena anterior que tiene el joven por homicidio simple.
Actualmente el encausado cumple 10 años de cárcel por participar en el
asesinato de Max Bahamonde, un estudiante de la Universidad de
Magallanes (UMAG) que fue ultimado cuando caminaba hacia una fiesta
“mechona”.
El
nuevo delito por el que fue sentenciado Llanquín Arteaga ocurrió en
diciembre de 2019. Los funcionarios de Gendarmería revisaron sus
vestimentas tras ser visitado por un familiar. En un bolsillo ocultaba
un envoltorio de papel con 50 estampillas estampadas con el personaje
animado “Sonic”.
La
Brigada Antinarcóticos de la PDI se hizo a cargo del procedimiento y
sometió el producto incautado a una prueba de campo. La sustancia
resultó ser 2C-E, una droga similar al LSD que produce efectos
alucinógenos y que es regulada por la Ley 20.000.
El
tribunal le impuso la pena mínima por el delito de microtráfico de
drogas, la cual tendrá que cumplirse de manera efectiva en la cárcel.
“Atendida la imposibilidad de acceder a una pena sustitutiva, esta
tendrá que ser cumplida en dependencias de Gendarmería de Chile sin
abonos a considerar”, resolvió el juez Cristián Armijo.