Este martes, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a Luis Acevedo Jiménez, quien ingresó casi 2,3 kilos de clorhidrato de cocaína a la Región de Magallanes a través de una encomienda.
Al acusado lo llevaron a juicio por los hechos ocurridos el 4 de mayo del 2020. Eran horas de la tarde y funcionarios de la Brigada Antinarcóticos de la PDI fiscalizaban las encomiendas de la empresa Starken. La unidad canina los acompañaba en las labores hasta que un ejemplar marcó con insistencia un paquete.
Dentro de la caja había un cilindro hidráulico amarillo sellado. El can seguía marcando el objeto, mientras que los detectives buscaban irregularidades a través de una máquina scanner. En ese momento llegó el acusado, que se encontró con los perros y funcionarios periciando su encomienda.
El individuo les reconoció que drogas en su interior. La PDI destruyó el cilindro y encontraron una bolsa transparente con 2,3 kilos de cocaína. También hallaron cintas de embalaje, papel aluminio y alusa que servía como aislante para la sustancia.
La droga –avaluada en 40 millones de pesos– y el cilindro quedó bajo incautación, mientras que su propietario fue enviado a prisión preventiva. Recluido en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas, esperó durante casi un año y cuatro meses el juicio en su contra.
]La sentencia será leída el viernes. Si se acoge la solicitud de pena de la fiscalía, el acusado podría ser condenado hasta con 10 años de cárcel.