La
ambiciosa investigación en contra de una banda dedicada al ingreso y
venta de drogas a Magallanes concluye con sus dos cabecillas condenados.
Ayer
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas halló culpable a José
Alfredo “Pepe” Palomeque, Elier “Pepo” Zuluaga y otras cuatro personas
por su vinculación en una causa que contempló el decomiso de seis kilos
de droga, seis vehículos y 83 cartuchos calibre 22, entre otras
especies.
De Santiago a Magallanes
Bautizada
como “Operación Última Esperanza” por la PDI, la agrupación compuesta
por ciudadanos chilenos y colombianos operaba en Puerto Natales, pero
bajo las órdenes que provenían desde el norte.
“Pepe”
y “Pepo” vivían en un departamento de Santiago centro donde se
acopiaban cocaína, metanfetamina y marihuana. Desde esta residencia
proveían de drogas a Pablo Villena, quien se encargaba de internar la
droga a Magallanes.
Ya
en la región, “El Soldado” –como es apodado– entregaba la droga a dos
sujetos que se encargaban del abultamiento. Ellos distribuían la
sustancia a personas de menor jerarquía para la venta en pequeñas
cantidades.
La
estructura estaba compuesta por al menos 15 imputados. Contemplaba a
personas encargadas del apoyo logístico, recaudadores que remesaban el
dinero a “Pepe” Palomeque y acopiadores de droga.
La
última remesa de drogas se hizo el 29 de febrero del 2020 a bordo de un
avión de la Fuerza Aérea. “El Soldado” Villena intentó sustraer la
droga facilitada que le entregaron en Santiago. Les dijo a los líderes
de la organización que debió deshacerse de la sustancia por las
fiscalizaciones de la PDI en el aeropuerto de Punta Arenas.
“Pepe”
y “Pepo” volaron hasta Magallanes para recuperar la droga que fue
sustraída, pero el 10 de marzo fueron detenidos. La Policía de
Investigaciones tenía intervenidos los teléfonos y aprovecharon su
llegada para arrestarlos en la Ruta 9 de Puerto Natales.
Penas de hasta 12 años
La
“Operación Última Esperanza” tuvo 15 imputados, pero solo seis se
enfrentaron ante un tribunal de fondo. El juicio contra ellos fue de
largo aliento: se inició el 14 de febrero y contempló la declaración de
51 testigos y cinco peritos, además de la exhibición de una serie de
documentos y escuchas telefónicas.
Tras
rendirse la prueba, los jueces condenaron a los líderes de la banda y a
su antiguo “correo humano” por el delito de tráfico ilícito de drogas.
Todos arriesgan 10 años de cárcel, excepto “Pepe” Palomeque, quien puede
ser sancionado hasta con 12 años de prisión por haber sido condenado
anteriormente por delitos de la misma especie.
Los
magistrados también condenaron por este tráfico a Andrés Álvarez, quien
se encargaba de abultar y distribuir la sustancia a los vendedores. “El
Rasta”, como es apodado, también fue hallado culpable de tenencia
ilegal de armas de fuego y arriesga más de 12 años de cárcel.
Los
otros condenados son una microtraficante de Puerto Natales y una de las
personas que estaban encargadas de enviar el dinero ilícito a
Palomeque. Arriesgan tres y cuatro años de cárcel, respectivamente.
La sentencia de todos los acusados se conocerá el miércoles 9 de marzo.