Este martes el Juzgado de Garantía de Punta Arenas comunicó su sentencia en contra
de un conductor ebrio al que le incautaron dos machetes, un bate, una
bengala y un tarro de bomba de humo. Tendrá que cumplir con 541 días de
reclusión parcial nocturna y debe pagar una multa de casi 250 mil pesos.
Los
hechos ocurrieron el 22 de noviembre del 2020. En pleno toque de queda,
el joven –que iba a bordo de un vehículo con otros cuatro pasajeros–
ignoró el disco “Pare” ubicado en la esquina de Martínez Aldunate con
Jorge Alessandri. Una patrulla de Carabineros vio la situación e intentó
fiscalizarlo, pero se dio a la fuga.
Durante
la persecución el conductor ignoró luces rojas y otras señales de
tránsito. Finalmente lo alcanzaron en las cercanías del Consultorio Dr.
Juan Damianovic. Los funcionarios ordenaron a los ocupantes bajar del
móvil, pero cerraron las ventanas y pusieron seguro a sus puertas.
A
través de una intervención judicial y uso de la fuerza, Carabineros
logró controlar a los imputados. Todos carecían de permiso o
salvoconducto para transitar. Además, el conductor tenía rasgos de estar
ebrio y no tenía licencia.
En
la revisión del vehículo se encontraron dos machetes de 43 y 58
centímetros. Además había un bate de madera, una bengala naranja y el
tarro de una bomba de humo. También incautaron un millón de pesos en
efectivo.
El
conductor fue sentenciado en un juicio abreviado. Lo hallaron culpable
por manejo en estado de ebriedad, infringir normas sanitarias, faltar el
respeto a la autoridad y porte de arma blanca.
Además
del pago de la multa, el condenado tendrá su licencia suspendida
durante dos años. La reclusión domiciliaria nocturna será monitoreada
por Gendarmería a través de una tobillera o por visitas periódicas de
carabineros.