En
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas se realizó la audiencia de
preparación del juicio oral en contra de un conductor que el año pasado,
en estado de ebriedad, provocó una colisión dejando una persona
fallecida.
La
acusación del Ministerio Público da cuenta que el día 12 de julio de
2019, siendo la 1.20 horas aproximadamente, en circunstancias que el
imputado Rodrigo Alejandro Soto González conducía a exceso de velocidad y
sin licencia de conducir en estado de ebriedad la camioneta Dodge RAM,
acompañado de Claudio Gómez Vera, por Avenida Costanera del Estrecho en
dirección al norte de Punta Arenas, y al llegar a la intersección de
Sarmiento de
Gamboa, debido a su estado etílico y a un exceso de velocidad en zona
urbana, perdió el control del móvil desviando su desplazamiento hacia la
izquierda, chocando con la línea de solera y poste de alumbrado
público, para posteriormente ingresar a la calzada contraria,
colisionando con el vehículo Mazda Demio que era conducido por Johan
Manuel Ruiz Mansilla, quien circulaba por la misma Avenida Costanera del Estrecho en dirección al sur, generando un impacto.
Como consecuencia de lo anterior, la víctima Johan Manuel Ruiz Mansilla
resultó con politraumatismo, múltiples fracturas, trauma torácico,
trauma abdominal, anemia aguda severa que le ocasionaron la muerte
momentos más tarde en el Hospital Clínico de Magallanes. Mientras,
Claudio Gómez Vera quien acompañaba al imputado Soto González, resultó
policontuso de carácter leve.
Constó
el estado de ebriedad del imputado al personal de Carabineros por el
fuerte hálito alcohólico quienes le practicaron prueba respiratoria de
alcotest, arrojando como resultado 0,96 gramos, lo cual fue corroborado
con el resultado del examen de alcoholemia que arrojó una dosificación
de alcohol en su sangre de 1,09 gramos por litro.
Con
estos antecedentes, al conductor acusado se le pide una pena de ocho
años de cárcel en su calidad de autor del delito consumado de conducción
de vehículo motorizado en estado de ebriedad causando la muerte,
lesiones leves y daños. Una multa de 20 unidades tributaria mensuales,
inhabilidad perpetua para conducir vehículos motorizados y comiso del
vehículo que conducía al perpetrar el ilícito, todo ello con las
accesorias legales y costos de la causa.
En la causa, las dos hijas de la víctima fatal, representadas por un abogado, se querellaron contra el imputado el año pasado, donde también buscan que se haga justicia.
Ahora los antecedentes y pruebas que se rendirán son remitidas al
Tribunal de Juicio Oral de Punta Arenas, donde se fijará la fecha para el juicio.