La
Defensoría Penal Pública intentó revertir la decisión de cambiarlo de
recinto penal a través de un recurso de amparo. Sin embargo, este
miércoles la Corte de Apelaciones rechazó la acción.
El
interno era paciente de la unidad siquiátrica del Complejo
Penitenciario de Punta Arenas. Ingresó a la sección tras tres intentos
de suicidio. Según el amparo, durante su estadía lo mantuvieron
engrillado de pies y manos por siete días, sujetado a un camarote y con
sólo 10 minutos de relajo para ducharse.
Gendarmería
solicitó su traslado a la cárcel en Alto Bonito de Puerto Montt para
que se determinara el estado de salud mental del reo. El 10 de mayo, el
juez Ricardo Larenas autorizó la petición “teniendo especialmente
presente que en Magallanes no se cuenta con profesional especialista
médico psiquiátrica”, según indica el fallo de la Corte.
La
Defensoría intentó revertir el traslado. Alegaron que existían “otros
recintos médicos dentro de la región que pudiesen hacerse cargo de las
evaluaciones solicitadas por Gendarmería” y que el cambio de región era
una medida de último recurso.
Los
intentos de la defensa fueron descartados por la Corte. En una decisión
unánime, los magistrados resolvieron que “el traslado resulta ser en
este momento la única alternativa eficaz con que se cuenta para poder
brindar una inmediata y adecuada atención de salud mental al amparado y
con ello cautelar de forma suficiente su integridad psíquica,
considerando que el establecimiento penitenciario de destino cuenta con
las instalaciones para lograr este objetivo”.