Por
unanimidad, la Corte de Apelaciones de Punta Arenas confirmó la
sentencia impuesta a un carpintero hallado culpable por dejar en riesgo
vital a su hijo lactante. El acusado podrá cumplir los cinco años de
libertad vigilada intensiva que le impuso el tribunal oral.
El
sujeto fue condenado por lesiones gravísimas en contexto de violencia
intrafamiliar. Según la sentencia, agitó con violencia el coche donde se
encontraba su bebé de tres meses para calmar sus llantos, pero la
víctima convulsionó y debió ingresar a la UCI. Aunque sobrevivió,
resultó con daños neurológicos permanentes.
El
padre –que estuvo 13 meses en prisión preventiva– arriesgaba 12 años de
cárcel, pero los jueces le impusieron cinco años de libertad vigilada.
pues consideró su irreprochable conducta anterior y colaboración
sustancial con la justicia.
Tanto
la Fiscalía como la parte representante de la víctima, Programa Mi
Abogado, recurrieron a la Corte de Apelaciones para que se anulase la
sentencia o, en subsidio, que se sustituyese el modo de cumplimiento por
la cárcel efectiva.
Sin
embargo, la Corte rechazó los dos recursos. Según el fallo, los jueces
del tribunal oral actuaron apegados a la ley al acoger la atenuante de
colaboración con la justicia.
“Antes del inicio de la investigación, durante su transcurso y en el
juicio, (el acusado) reconoció haber mecido de modo enérgico a su hijo,
lo que, a su juicio, constituye la colaboración exigida”, dice el fallo firmado por los magistrados Marco Kusanovic, Claudio Jara y Pablo Miño.