En
la primera sala de la Corte de Apelaciones se debatió durante la mañana
de este viernes el recurso de apelación presentado por el defensor
penal Ramón Bórquez, quien representa a los tres familiares imputados
por el delito de parricidio en perjuicio del desabollador Omar Díaz
Barría.
Cabe
recordar que tras la extensa audiencia de formalización realizada el
pasado martes 25 de agosto, los hijos de la víctima, Constanza y Omar
Díaz, además de la cónyuge Margarita Pérez, fueron enviados a prisión
preventiva, luego que el juez de Garantía Juan Villa ponderara los
antecedentes relatados por el fiscal Fernando Dobson y el abogado
querellante Juan José Arcos, para poder acreditar en primera instancia
la autoría y participación de los tres imputados en el delito.
A
diez días de aquello, ayer el defensor intentó demostrar la inocencia
de sus representados, exponiendo una serie de argumentos con el fin de
que se modifique la medida cautelar a la que están sujetos.
Para
ello se basó en que la Fiscalía no habría presentado pruebas
científicas y que el sustento de su investigación recaería en sospechas y
especulaciones, aclarando que los tres involucrados siempre han estado
llanos a declarar, y que el persecutor no habría definido ni dejado
establecido cuál habría sido la motivación que tuvieron los imputados
para perpetrar el crimen.
Sin
embargo, tanto el Ministerio Público como la parte querellante
mantuvieron sus fundamentos respaldados en la labor que ejecutaron los
detectives de la Policía de Investigaciones, siendo estos validados por
los ministros de la Corte, quienes decidieron rechazar el recurso de
apelación y mantener en prisión a los tres imputados.
Al
respecto el abogado querellante Juan José Arcos se manifestó conforme
con esta decisión, señalando que “estimamos de que las pruebas que ha
reunido el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones son
tremendamente contundentes, de muy alto nivel que se da solamente en
procesos que ocurren en países como Estados Unidos, y es muy positivo
que la judicatura chilena esté avanzando en este sentido de avalar la
prueba científica e indiciaria, que si se hubiese aplicado en el pasado
hubiera permitido aclarar otros delitos que hoy quedaron impunes por los
métodos antiguos que existían de valoración de la prueba”.
A
su vez, recalcó que “si los imputados tuviera un cambio de actitud, si
decidieran colaborar con la investigación y confesar la participación
que han tenido en el delito, obviamente que sería un escenario judicial
distinto, y eso permitiría incluso que ellos puedan obtener una condena
bastante menor a la cual se están arriesgando, pero en este momento,
como no ha habido una declaración de ellos, claramente estamos ante una
hipótesis penal donde la condena puede llegar incluso a la cadena
perpetua”.