Entre
seis funcionarios de Carabineros tuvieron que ingresar a un joven de 23
años, la tarde del viernes, a una patrulla policial, luego que se
recibiera una denuncia por parte de la madre del mismo, acusando que su
propio hijo –ambos en estado de ebriedad- la había agredido propinándole
una puñalada con un arma cortopunzante en una de sus piernas.
Debido
a aquello, el individuo fue arrestado y durante la mañana de ayer debió
comparecer en audiencia de control de detención y formalización que se
realizó por videoconferencia, instancia en que el Ministerio Público
formuló cargos en su contra por el delito de lesiones menos graves en
contexto de violencia intrafamiliar.
Al
respecto, la fiscal Romina Moscoso relató los hechos que acontecieron a
eso de las 18.10 horas del viernes, cuando el imputado identificado por
las iniciales R.E.A.O., de 23 años, al interior de un domicilio ubicado
en calle Capitán Ramón Serrano, sector sur de Punta Arenas, agredió
físicamente a su madre de iniciales C.M.O.V. de 50 años, empleando un
cuchillo cocinero con el cual le asesta una estocada en una de sus
extremidades inferiores. Producto de la agresión le provocó una herida
sangrante en el muslo izquierdo, lesión que fue catalogada como de
carácter menos grave.
La
persecutora dio a conocer el testimonio de la víctima, quien manifestó
que ella se encontraba al interior de su domicilio ingiriendo alcohol en
compañía de su hijo y se inició una discusión respecto de la propiedad
que mantienen en común, siendo en primera instancia insultada por el
sujeto quien le dijo: “Eres una mala madre, conch…”, para luego
premunirse con el arma y propinarle un corte en la pierna izquierda,
causándole lesiones visibles.
Por
otra parte, el joven formuló también una denuncia contra de los
efectivos policiales que lo aprehendieron, precisando que “yo abrí la
puerta lo más bien y ellos entraron violentamente a mi casa, y yo
forcejee con ellos, porque obviamente encontré que es ilegal que entren a
una propiedad privada. Ellos me golpearon y me patearon en el piso”.
Bajo
este contexto, la fiscal le solicitó al magistrado Franco Reyes
decretar la medida cautelar de prohibición de acercarse a la víctima, a
su domicilio y a cualquier lugar donde se encuentre, pese a que el
imputado reside a pocos metros de ella.
Comunicó además que existe
entre las mismas partes una causa que se está investigando por el
ilícito de maltrato habitual, la cual aún no está judicializada.
Aunque
el defensor penal público Ramón Bórquez no se opuso a lo pedido,
expresó que la mujer víctima tendría una conducta agresiva, que se
encontraba en estado de ebriedad y que viviría con otras personas en
situación de calle, por lo que indicó que es “bastante subjetiva la
exactitud de la denuncia que hace ella”.
Por
todo lo anterior, el juez de Garantía le impuso a R.E.A.O. la medida
antes mencionada, decretando un plazo de 90 días para cerrar la
investigación, y tras la audiencia, el “hijo del año” recuperó su
libertad.