El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura tomó acciones legales en contra de una empresa que extrajo 213 kilogramos de centolla viva a través de una embarcación que no contaba con la autorización para ello.
La demanda –acogida a trámite por el Juzgado de Letras y Garantía de Porvenir– surge a partir de una fiscalización de Sernapesca el 16 de diciembre del 2020. Los inspectores revisaron los folios de la planta elaboradora International Sea Food S. A. y uno de ellos llamó su atención. Se trataba del navío artesanal “El Mahui”, que cinco días antes desembarcaron 322 kilos de centolla.
De acuerdo a la demanda, “al revisar la inscripción de la embarcación artesanal se detectó que no cuenta con autorización para realizar actividades extractivas sobre el recurso centolla”.
La extracción de “El Mahui” en mares magallánicos le sirvieron a la pesquera para elaborar 213 kilos de recurso vivo. La centolla se almacenaba en la planta tanto congelada como cocida en pinzas o patas. Sernapesca incautó las especies y uno de los pesqueros de la nave quedó notificado.
A mediados de agosto se interpuso la demanda ante la justicia civil. Según la Ley de Pesca y Acuicultura, la responsabilidad en los hechos recae tanto al patrón de la embarcación como a su armador. Ambos arriesgan una multa de hasta cuatro veces el valor de la sanción del recurso vivo extraído.