El
imputado de iniciales M.T.O. fue detenido el viernes, sábado y domingo
pasado por Carabineros. En los últimos dos días habría incurrido en una
espiral de violencia doméstica que concluyó con su envío al Complejo
Penitenciario de Punta Arenas.
La tercera fue la vencida
Los
hechos delictivos del imputado habrían comenzado el viernes en la
tarde. Presuntamente concurrió al supermercado Lider del Mall Espacio
Urbano y robó productos –en su mayoría carnes– avaluados en 134 mil
pesos.
Alertados
por guardias de seguridad, Carabineros lo detuvo y lo trasladó a la
comisaría, donde pasaría la noche. En la mañana del día siguiente la
Fiscalía le imputó el delito de hurto.
Tras
abandonar la comisaría, el sujeto se dirigió al domicilio que compartía
con su pareja en calle Errázuriz. A las 16 horas se habría enfrascado
en una discusión con la mujer y le habría propinado un golpe a mano
abierta en el rostro.
De acuerdo con el parte policial, esa tarde el imputado la amenazó de muerte con un cuchillo en la mano. La víctima logró huir del inmueble, siendo perseguida por el hombre con un pedazo de vidrio.
En
plena calle, el sujeto habría alcanzado a la víctima y le tironeó el
pelo. Fueron los transeúntes quienes alertaron a Carabineros, quienes
llegaron al lugar y lo detuvieron.
Por
segunda vez consecutiva el imputado pasó la noche en las celdas de la
comisaría. En la mañana del domingo la Fiscalía le cargó los delitos de
amenazas y lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar
(VIF).
Ese
día, el juez Franco Reyes ordenó que el imputado quedase con
prohibición total de acercarse a la víctima y que abandonase el hogar
común. Para que retirase sus bienes personales ordenó que Carabineros lo acompañara al inmueble.
Sin
presencia policial, el imputado fue al domicilio de calle Errázuriz
alrededor de las 17 horas. Bajo los efectos del alcohol hostigó a quien
fuera su conviviente hasta que la amenazó nuevamente de muerte.
Los antecedentes
de la Fiscalía indican que rompió un palo de escoba y la insultó. Tras
eludir los empujones iniciales, la víctima huyó hacia la cocina y se
defendió con un cuchillo, cortando el rostro del agresor.
El
imputado abandonó la casa y retornó en horas de la noche para dormir.
La mujer aprovechó la oportunidad para llamar a Carabineros, quienes
–por tercera vez– detuvieron a su expareja.
El sujeto se
conectó por vía telemática al tribunal. En su rostro se evidenciaba el
corte que le propinó su exconviviente para defenderse. La Fiscalía le
comunicó que sería investigado por desacato, amenazas y lesiones menos
graves en contexto VIF.
Esta
vez el Ministerio Público solicitó medidas cautelares más estrictas:
prisión preventiva. “La libertad de la víctima constituye un peligro
para la seguridad de la víctima”, dijo el fiscal Fernando Dobson.
Aunque
la defensa cuestionó la pauta de riesgo de la mujer y solicitó que se
impusiese arresto domiciliario nocturno, el tribunal estimó que la
prisión preventiva era necesaria.
“Es importante destacar la dinámica violenta y refractaria del imputado”, dijo el juez Ricardo Larenas.
Este es el segundo imputado que va a la cárcel por incumplir una orden de
alejamiento. El domingo, otro reincidente en delitos de violencia
intrafamiliar fue trasladado al complejo mientras sea investigado.