En
un confuso incidente, un adolescente fue detenido tras apuñalar y dejar
en riesgo vital a un chofer de Uber. Aunque podría enfrentar cargos por
homicidio frustrado, la Fiscalía indaga una eventual agresión por
legítima defensa.
Los
hechos ocurrieron en la mañana del lunes. Según los antecedentes del
Ministerio Público, la víctima trasladó al joven, de 17 años, hasta un
domicilio ubicado en el sector norte de Punta Arenas, pero este se negó a
pagar la carrera.
El
conductor se fue del lugar y regresó con tres personas. “¡Que salga el
mal parido a pagar la carrera!”, habrían dicho, entre otros insultos,
según el parte policial. Tras no obtener respuesta, el grupo derribó la
puerta e ingresó a la casa, donde insultaron al adolescente y a los
moradores.
Según
la ficha clínica, el menor fue agredido en su rostro y mano. Reaccionó
con una puñalada contra el chofer, cuyas vísceras quedaron al aire. Lo
debieron trasladar de urgencia al Hospital Clínico de Magallanes e
ingresó a pabellón en riesgo vital.
El
adolescente fue detenido en el hospital. Por solicitud de la fiscal
Wendoline Acuña, el Juzgado de Garantía amplió el arresto por un día
“porque se está analizando una posible legítima defensa”.
Para
clarificar la dinámica de los hechos, la Fiscalía recabará la
declaración de la víctima –que permanece en el hospital– y de la doctora
que lo atendió. También se periciarán las vestimentas del imputado,
quien será formalizado hoy a las 12 de la tarde.
El
joven no fue el único detenido; una de las acompañantes de la víctima
fue arrestada por violación de morada. Ayer la formalizaron por reventar
la puerta e ingresar a la fuerza a la casa donde se encontraba el
imputado. Ella quedó con arraigo nacional como medida cautelar.