Ayer,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas sentenció al dueño de una
carnicería que eludió casi 120 millones de pesos en materia de
impuestos. Se le impuso el pago de una multa de casi 12 milllones de
pesos, correspondiente al 10% de los montos en perjuicio del fisco.
El
acusado Osvaldo Riquelme Vargas fue hallado culpable de declaración
maliciosa de impuestos. De acuerdo a los hechos que dio por acreditado
el tribunal, presentó 21 periodos mensuales liquidando impuestos
menores a los que les correspondía al subdeclarar el IVA débito fiscal.
Para
ello, el condenado adulteró las boletas de ventas y servicios que
emitía a sus clientes, a quienes les extendía una copia con el monto
real de la transacción, pero consignaba precios inferiores en sus
declaraciones al Servicio de Impuestos Internos (SII).
De
este modo, el acusado liquidó impuestos menores de los que le
correspondía pagar, perjudicando al fisco en casi 49 millones de pesos.
Otro
mecanismo del comerciante era presentar declaraciones de impuestos
anuales a la renta falsos o incompletos. Según la acusación, disminuyó
su base imponible de impuestos en primera categoría, perjudicando al
fisco por 72 millones de pesos en los años tributarios 2015 y 2016.
El juicio
Los
jueces dieron por acreditado el delito tras escuchar la declaración de
detectives de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de
la PDI y analizar abundante evidencia contable, entre otros medios de
prueba.
Como
sanción, el condenado tendrá que pagar casi 12 millones de pesos. Si no
tuviera los bienes para cancelar la cifra, la multa se sustituye por la
prestación de servicios comunitarios.
Además,
los jueces le impusieron la pena mínima que corresponde a la
declaración maliciosa de impuestos: 541 días de cárcel. Eso sí, los días
privativos de libertad se sustituyeron por la sujeción al control del
Centro de Reinserción Social de Gendarmería a través de la firma
mensual.
Ahora, las partes tienen un plazo de 10 días para apelar a los tribunales superiores de justicia.