Por
medio de una audiencia programada de formalización que se realizó por
medio de la aplicación Zoom, compareció durante la mañana de ayer un
individuo a quien la Fiscalía formuló cargos en su contra por los
delitos de abuso sexual reiterado con y sin contacto corporal, en contra
de su hijastra, episodios que habrían acontecido en Punta Arenas.
En
una extensa jornada, la fiscal Wendoline Acuña dividió en tres hechos
los delitos perpetrados, narrando que el primer de aquellos transcurre
entre 2008 a 2014, cuando la niña de entre 6 y 11 años respectivamente
entre esas fechas, se quedaba al interior de una vivienda emplazada en
calle Bellavista al cuidado del imputado de iniciales F.J.J.K., quien
era la pareja de su madre, y además de ser el padre de su hermana menor.
Cuando
su madre se encontraba fuera del hogar, la niña estaba en alguno de los
dormitorios del inmueble o en el baño, momento en que ingresaba el
sujeto y le realizaba diversos tocamientos de significación sexual.
El
segundo y tercer hecho suceden en el mismo periodo ya referido, en
fechas indeterminadas, cuando el imputado le exhibía sus genitales a la
víctima, realizando otro tipo de conductas en frente de ella. A su vez,
durante 2014, éste habría intensificado las acciones impropias en contra
de la menor, registrando un episodio cuando la niña se encontraba
durmiendo.
Todas
estas agresiones sexuales causaron en la víctima conductas de
autoagresión, aislamiento social, problemas de autoestima y alteraciones
del sueño, entre otros trastornos.
Por
lo anterior, la persecutora junto con la abogada querellante del
Programa de Representación Jurídica “Tus Derechos”, Claudia Guerrero,
solicitaron al magistrado Cristian Armijo enviar a la cárcel al
imputado, considerando que su libertad constituía un peligro para la
seguridad de la sociedad y de la víctima, además de un eventual riesgo
de fuga.
Dos denuncias
En
este caso, indicó que la denuncia se realizó en 2014 por la madre de la
niña, quien también habría indicado que parte de estos hechos pudieron
haber ocurrido en una cabaña durante sus vacaciones familiares cerca de
la ciudad de Futrono, lo que queda refrendado en la misma declaración de
la afectada que proporcionó en ese momento. “Yo le pregunté por qué
hacía eso, y no me dijo nada”, se indicó en el relato.
En
dicha oportunidad, como no hubo mayores antecedentes, se archivó el
caso, no obstante se reabrió en 2018, cuando la propia víctima se
presentó ante la Fiscalía, instancia en que proporcionó una nueva
declaración, en la cual reveló que la primera vez no quiso contar todo
lo que –supuestamente- le había hecho su padrastro, porque temía que su
mamá sufriera mucho.
“Es
tanto el miedo que tengo de que él pueda hacerle algo así a mi hermana y
quiero contar todo lo que ocurrió”, declaró en esta segunda instancia,
donde develó con mayor extensión los hechos antes descritos.
Se presentó voluntario
Pese a la oposición del abogado particular Fernando Pichún, el juez de Garantía accedió a lo pedido por el Ministerio Público, decretando
la prisión preventiva para el imputado, además de una orden de
detención, debido a que se encontraba en la ciudad de la Región de
Antofagasta, notificando a las policías del lugar para evitar que el
sujeto se fugara.
No
obstante, durante la tarde de ayer, el Juzgado de Garantía de Punta
Arenas ratificó que el individuo se presentó de forma voluntaria ante
Carabineros para ingresar en calidad de imputado a la cárcel.