A las 13,30 horas de este martes, el magistrado Guillermo
Cádiz dio a conocer la sentencia en contra de Marcelo Ignacio Mandujano Salas,
joven estudiante de la Universidad de Magallanes, quien fue acusado por el
fiscal Felipe Aguirre como autor del incendio que la noche del 20 de noviembre
del año pasado destruyó vorazmente las oficinas de la AFP Habitat, situadas en
la céntrica intersección de Avenida Colón con calle Magallanes.
En un ambiente de expectación y nerviosismo, el juez del
Tribunal Oral leyó la parte resolutiva del fallo, relatando que el único
detenido por este siniestro deberá purgar una pena de 4 años y 324 días por el
delito de incendio, más otros 41 días como autor de los desórdenes públicos,
totalizando cinco años.
Sin embargo, y por cumplir con los requisitos establecidos
en la Ley, Mandujano podrá cumplir esta condena bajo la modalidad de la
libertad vigilada intensiva.
Un panorama adverso a las pretensiones de pena que tanto del
Ministerio Público, como de los abogados querellantes de la Intendencia
Regional y de la inmobiliaria Las Violentas, habían solicitado, quienes
inicialmente buscaban que el joven pasara más de 11 años en la cárcel.
“Quedó demostrado, tal cual la Fiscalía lo llevó a cabo en
varias jornadas a través de múltiples medios de prueba, en un cien por ciento,
la existencia de los delitos de incendio y desórdenes públicos, y también se
acreditó la participación de este imputado en todos estos delitos, por lo cual
se desestimaron todas y cada una de las alegaciones de alteración de prueba, de
montaje, de falsas situaciones, y destacamos que el fallo establece en forma
categórica la culpabilidad de esta persona en los delitos por los cuales se le
acusó”, expresó el persecutor de la causa.
Asimismo, el defensor penal Juan Carlos Rebolledo precisó
que “en Chile, para ninguna persona la cárcel no reinserta y no sirve para
ningún delito, y tratándose de un joven universitario a punto de sacar una
carrera, creemos que lo mejor que podía ocurrir era el cumplimiento de una
condena en libertad. Nosotros nunca desconocimos una colaboración que él había
prestado, pero si discutíamos que la Fiscalía se quisiese valer de prueba
ilegal”.
Pese a todo lo anterior, el fiscal Aguirre adelantó que se
estudiará la sentencia para ver si procede o no recurrir ante la Corte de
Apelaciones.
Demanda civil
En el fallo, también se acogió la demanda civil de
indemnización de perjuicios que fue presentada por la inmobiliaria Las Violetas
SA, pero únicamente se condenó al universitario a pagar un monto de 660
unidades de fomento, equivalentes a más de 13 millones de pesos, por concepto
de las rentas de arrendamiento del inmueble siniestrado dejadas de percibir a
raíz del incendio, y asimismo, se rechazó que el joven debiese pagar más de 300
millones de pesos por el daño emergente ocasionado en la estructura.
Al respecto, Rebolledo indicó “que alguien haya tenido la
osadía de cobrar como perjuicio 315 millones de pesos por esa construcción de
material ligero me parece realmente un abuso. Lo digo seria y responsablemente,
Las Violetas S.A. ganó plata con esto, porque tenía una construcción que con
suerte valía 100 millones de pesos y ya la compañía de seguros le pagó 160
millones, y pretendían que mi cliente le pagara 165 millones más”.
Por su parte, el abogado querellante de la inmobiliaria,
Mauricio Sandoval, indicó que “ahí tenemos un aspecto controvertido, porque no
se acogió completamente la demanda civil. No sabemos por qué los otros aspectos
no se acogieron, no sabemos cuál es la razón. Uno debe tener el conocimiento de
cuál es la norma de derecho que se aplicó y cuáles son los hechos que se dieron
por establecidos y que se subsumen en esta norma”.
Intendencia conforme
En otro aspecto el representante de la Intendencia Regional,
Marcos Loaiza, manifestó su conformidad con lo resuelto, aunque de todos modos
anunció que se deberá revisar el texto íntegro de 347 páginas para conocer los
motivos y razonamientos de los jueces para arribar a tal resultado.
“Procesalmente y jurisdiccionalmente me parece que la
sentencia dictada se ajusta a derecho en tanto que se ha dictado una sentencia
condenatoria, que ha impuesto la penas de cinco años en libertad vigilada
intensiva. Estoy conforme como abogado y es lo que le comunicaré a la
intendenta Jenniffer Rojas, pero profesionalmente me parece que el Tribunal ha
hecho una muy buena ponderación de los antecedentes que se expusieron”, acotó.
326 días preso
Tras la audiencia, se revisó la medida cautelar de prisión
preventiva a la que está sujeto el joven desde el mes de enero de este año, la
cual fue modificada por el arresto domiciliario nocturno, el arraigo regional y
la firma quincenal, recuperando de esta forma su libertad.
Precisamente y luego de 326 días encarcelado, Marcelo
Mandujano abandonó el complejo Penitenciario de Punta Arenas minutos antes de
las 17 horas de este martes. Entre vitoreos y aplausos, y con las consignas
“Basta de montajes, exigimos libertad” y “Liberar, a los presos por luchar”, fue recibido por sus familiares y amigos a la
salida del penal, en un ambiente de emoción y alegría.
“Quiero agradecer el apoyo de toda la gente, a todas mis
compañeras, compañeros y familiares que siempre han estado conmigo desde el día
cero. Hemos podido formar una buena unión y una buena forma de expresar las
cosas que de verdad pasan adentro”, expresó escuetamente Mandujano.
De esta forma, se cierra un controversial caso judicial, que
tuvo a un joven universitario tras las rejas por más de once meses, al igual
que miles de otras personas a lo largo del país que han sido detenidos producto
de la revuelta social y por hacer valer su derecho a manifestarse en contra de
ciertas injusticias de la sociedad actual.
“Quienes lideran estos movimientos que producen quiebres en
la vida de una sociedad son jóvenes muy inteligentes, idealistas y quienes nos
van a llevar a una nueva situación. Todos aquellos que estamos pensando en el
10%, en una nueva Constitución o en la incorporación de nuevos líderes
políticos, en el fondo nos estamos valiendo de aquel niño que saltó por primera
vez el torniquete del Metro o estos jóvenes que hicieron estas actividades que
obviamente lo que es delito, es delito, pero el tratamiento no puede ser el
mismo si estamos en una situación de quiebre institucional como en el que
estamos actualmente”, concluyó Rebolledo.