Por
los delitos de robo con violencia frustrado, conducción en estado de
ebriedad con resultado de daños y lesiones leves, y sin haber obtenido
licencia de conducir, fue formalizado la mañana de ayer un joven de 23
años quien se vio involucrado –junto a otros dos individuos que están
prófugos- en un asalto a una estación de servicios del sector poniente
de Punta Arenas, y tras huir del lugar protagonizó un accidente de
tránsito, en el sector sur de la ciudad.
En
la audiencia, la fiscal Romina Moscoso dio cuenta que todo comenzó a
eso de las 7.20 horas del domingo, cuando la víctima de iniciales
N.A.A.T. se encontraba en su lugar de trabajo, atendiendo el local
Spacio 1, anexo a la estación de servicios Petrobras, localizada en
Avenida Frei N°314, momento en que se percata que tres sujetos llegan a
bordo de un automóvil marca Hyundai, el que era conducido por el
imputado identificado como Brayan Milioner Culún Sepúlveda.
Al
recinto ingresaron los otros dos individuos –que aún no han sido
identificados- con la clara intención de robar especies, mientras que el
imputado se quedó en el vehículo esperando que sus compañeros
delictuales perpetraran el ilícito.
Fue
así entonces que tras una discusión con la trabajadora, los
antisociales se retiraron corriendo luego de robar 3 barras de
chocolates, avaluados en 13.300 pesos, equivocándose al subir al
vehículo de otra persona. En ese instante, la vendedora los persiguió
para intentar recuperar las especies, iniciándose un forcejeo en que le
ocasionaron a la víctima contusiones en el hombro y en el antebrazo,
lesiones de carácter leve. Pese a aquello, la mujer pudo ser auxiliada
por el chofer de aquel móvil, logrando recuperar la mercancía sustraída.
De
esta forma, los tres emprendieron la huida en el móvil que era
conducido por el imputado, quien lo hacía en manifiesto estado de
ebriedad y sin contar con la debida licencia.
Durante
el escape, mientras circulaba por Avenida Salvador Allende en dirección
al oriente, al llegar a la intersección con calle José Victorino
Lastarria, el sujeto perdió el control del vehículo colisionando contra
otro auto marca Mazda Demio, el que por el impacto se estrella contra
otro vehículo que estaba estacionado, provocando en ambos daños
considerables avaluados en 2 millones de pesos aproximadamente.
Tras
lo ocurrido, personal de Carabineros le efectuó la prueba de alcotest,
la que arrojó una dosificación de 2,17 gramos de alcohol por litro de
sangre.
La fotografía de la víctima
Por
estos hechos, la persecutora solicitó al juez de Garantía, Juan Villa,
enviar a la cárcel a Culún Sepúlveda, considerando que la libertad del
imputado representa un peligro para la seguridad de la sociedad.
Argumentó
que tras la respectiva denuncia del robo, se instruyó al personal del
Laboratorio de Criminalística y a la Sección de Investigación Policial
(SIP) de Carabineros recabar las pericias para encontrar algún tipo de
indicio que llevara a la identificación de los hechores.
Fue
de esencial relevancia una fotografía que tomó la cajera de la parte
frontal del automóvil que manejaba el imputado, en la cual se apreciaba
la placa patente del mismo. Fue ella quien le señaló al personal
policial que podría reconocer a Culún Sepúlveda, debido a que cuando
logró recuperar las especies, el sujeto había descendido del móvil y se
encontraba sin mascarilla.
No estaría involucrado en el asalto
También
dio cuenta que el imputado registra dos causas pendientes, de los
cuales una no se encuentra judicializada, mientras que la otra es del 10
de mayo pasado por el delito de violencia intrafamiliar, donde se le
impuso la medida cautelar de prohibición de acercarse al mismo domicilio
que él señaló como su lugar de residencia al inicio de la audiencia.
Respecto
a la conducción en estado de ebriedad, el defensor penal Guillermo
Ibacache no discutió mayormente la participación de su representado. No
obstante, en el otro delito imputado se opuso fervientemente, arguyendo
que el joven de 23 años no estaría involucrado en el asalto propiamente
tal, asegurando que nunca se concertó con los otros dos antisociales que
cometieron el ilícito, estableciendo que no existirían antecedentes
suficientes para incriminar a su cliente.
Sin
embargo, la fiscal acotó que al momento en que los otros dos
involucrados forcejeaban con la víctima, el imputado se bajó del
automóvil, diciéndoles a sus compañeros: “Vámonos, ya cagó la hueá. Van a
llamar a los pacos”, frase con la que justificó la participación del
sujeto en el delito.
Tras
un extenso debate, el magistrado Juan Villa ponderó los antecedentes
aportados por el Ministerio Público, ordenando el ingreso de Culún
Sepúlveda a la cárcel de Punta Arenas.