Una
tarde de pesadilla vivieron dos hermanos al interior de una vivienda,
luego que intentaran ser violentamente asaltados por dos individuos que
se hicieron pasar por policías, siendo amenazados y agredidos con un
arma cortopunzante, logrando pese al temor evidente que genera esta
situación, reducir a los delincuentes, de los cuales uno de ellos se
logró dar a la fuga.
El
episodio se registró cerca de las 20:30 horas, cuando el imputado Jorge
Andrés Vergara León junto a otro sujeto no individualizado llegaron
hasta una vivienda interior ubicada en calle Ignacio Carrera Pinto. Al
golpear la puerta, ingresaron al inmueble identificándose ante sus
propietarios –los dos hermanos- como funcionarios de la Policía de
Investigaciones (PDI), exigiéndoles que se pongan contra la pared.
Minutos de terror
En
ese momento, una de las víctimas le solicitó al suplantador su placa de
identificación, lo que derivó en que el asaltante extrajera un cuchillo
desde sus vestimentas, arma con la que amenazó al dueño de casa,
colocándola en su espalda. En ese momento le gritó: “tú sabes a lo que
venimos, a buscar las plantas y el dinero. Tú sabes que venimos a buscar
todo”.
Mientras
tanto, el otro sujeto que acompañaba al imputado se mantenía con su
rostro cubierto, y procedía a registrar las dependencias. En estas
circunstancias, y ante un descuido de Vergara León, la víctima inició un
forcejeo al percatarse que éste no era un efectivo policial,
defendiéndose con un sartén e intentando evitar los cortes que lanzaba
el ladrón directo a su cuerpo.
Tras
unos minutos, apareció el hermano de la víctima, quien tras forcejear
con el antisocial terminó con su mano derecha herida. Pese a aquello,
lograron reducir al sujeto mientras que el otro asaltante, al verse
rodeado, emprendió la huida en dirección desconocida sin sustraer
pertenencia alguna.
A
raíz de lo anterior, Vergara León fue detenido y durante la jornada de
ayer compareció en audiencia de control de detención, donde el
Ministerio Público formuló cargos en su contra por el delito de robo con
violencia consumado.
En
este contexto, el fiscal Oliver Rammsy solicitó la imposición de la
medida cautelar de prisión preventiva, al considerar que la libertad del
individuo resulta ser peligrosa para la seguridad de la sociedad, para
lo cual refirió que existirían tres testimonios –de las víctimas y de un
primo de ellos- que son concordantes con sus relatos respecto de lo
sucedido. Se sustentó además en que éste tendría nutrido prontuario
delictual.
Una supuesta mejicana
No
obstante, el defensor Ramón Bórquez se opuso a lo solicitado, basándose
en una declaración voluntaria que se le tomó a su representado, en la
cual éste habría realizado “una mejicana” –como delictualmente se
conoce-, yendo a esa casa con su acompañante a quién sindicó por el
nombre de Andrés Navarro, apodado “el Beto Chico”, quien es de Santiago.
En el lugar, el imputado consultó por un tal “Chino”, ya que éste
supuestamente le debía dinero y droga a un viejo amigo de él. Todo lo
anterior habría ocurrido en el patio, y él habría sido ingresado a la
fuerza a la vivienda por los hermanos, donde lo redujeron y lo
golpearon. Además, en el parte policial no habría referencia a que éste
portara un cuchillo.
Tras el debate de rigor entre ambas partes,
el magistrado Pablo Miño deliberó y resolvió dejar tras las rejas a
Vergara León, arguyendo que éste actualmente está siendo investigado y
acusado por un delito de microtráfico de drogas, donde tiene una
audiencia de preparación de juicio oral pendiente para este mes.