Custodiado
por Gendarmería, un adulto de 43 años se presentó al Tribunal Oral en
lo Penal de Punta Arenas para el inicio del juicio en su contra. Se le
acusa de violar a dos mujeres con discapacidad intelectual y podría se
condenado a 11 años de cárcel.
Los
hechos habrían ocurrido en el sector sur. Según la acusación, el
imputado hizo entrar a su vecina y su hija, de 17 años –quienes padecen
de distintos grados de retardo mental–, a su domicilio. Ya en la
habitación accedió carnalmente a ambas.
La
pareja de la madre supo de los hechos y conminó a estampar la denuncia a
la Policía de Investigaciones (PDI). Las indagatorias estuvieron a
cargo de la brigada especializada en delitos sexuales. Las víctimas
constataron sus lesiones y el parte médico arrojaría lesiones vinculadas
a agresiones sexuales.
La
PDI dio con el paradero del acusado casi un año y medio después de los
hechos, pues estaba inubicable. Hasta la semana de su juicio ha cumplido
con casi 600 días de prisión preventiva.
El
fiscal Fernando Dobson solicita una pena de cinco años de cárcel por
estupro y otros seis por violación. En su alegato inicial, ayer se
refirió a la gravedad de los delitos.
“Hubo una grave afectación a la libertad sexual de ambas víctimas. Se
ha afectado la libertad sexual de una menor de edad en presencia de su
madre, quien presenta un retardo mental moderado y con nula comprensión a
los actos que el imputado desplegó”, manifestó.
La
duración del juicio se programa en cuatro días. Los jueces escucharán
el testimonio de 22 testigos, incluyendo a las víctimas y al padrastro
que denunció los hechos, además de funcionarios de la PDI y seis
peritos.