El
Ministerio Público decidió no continuar la investigación en contra de
R. G. H. y C. C. G., quienes enfrentaron cargos por violación y abuso
sexual.
El
primero de ellos –un voluntario de Bomberos de 54 años– fue formalizado
en diciembre del 2020 por supuestos tocamientos de carácter sexual en
contra de una mujer de 25 años.
Además, la fiscalía le comunicó que sería investigado por presuntamente
violar a la misma mujer junto al coimputado. Ese hecho habría ocurrido
en septiembre del 2019 y la supuesta víctima quedó embarazada,
acogiéndose a una de las causales para abortar al bebé.
El
tribunal de garantía ordenó la prisión preventiva para el voluntario de
Bomberos. Una semana después el caso dio un vuelco: se pudo demostrar
que la denunciante y el coimputado fueron pareja. De aquella relación
habría surgido el embarazo no deseado que concluyó en la acusación por
violación.
Tras
conocer la decisión de la fiscalía de no perseverar en su
investigación, la abogada defensora de los imputados, Vania Cáceres,
lamentó que no se respetase la presunción de inocencia de ambos.
“Los hechos que se denunciaron causaron alarma en la comunidad y
trajeron reacciones en redes sociales en contra de ellos, lo que
repercutió de manera negativa en sus vidas tanto laborales, familiares y
sociales de cada uno de ellos”, dijo.