Han
pasado casi cinco meses desde que una joven evadió el control militar durante el toque de queda. Su acción –que casi concluye con un militar
atropellado– fue viralizada en redes sociales y tuvo repercusión en
medios de cobertura nacional.
Ayer
la conductora quedó a disposición del Juzgado de Garantía de Punta
Arenas para la formalización en su contra. El tribunal ordenó que cumpla
con arraigo regional mientras sea investigada por infringir normas
sanitarias y manejo bajo la influencia del alcohol.
Según
el relato del Ministerio Público, los hechos ocurrieron en la noche del
14 de abril. En la esquina de Angamos con Avenida España, una patrulla
del Ejército controlaba el cumplimiento del estado de excepción.
Alrededor
de las 21.45 horas, los militares detuvieron a un Suzuki modelo
Celerio. Al volante estaba Javiera Balbontín San Francisco, quien
“mantenía hálito alcohólico y se trababa al hablar”, según la fiscal
Wendoline Acuña, y no poseía su salvoconducto para transitar por la
calle.
Los
militares le solicitaron que detuviese el automóvil, pero la conductora
apretó el acelerador y se dio a la fuga. Esquivó una valla papal y se
abalanzó contra un cabo, “quien tuvo que esquivar el vehículo para no
ser atropellado”, según la fiscal.
La
joven será investigada durante los próximos tres meses. Aunque se
ordenó la prohibición a que abandone Magallanes, ya cumple con esa
medida cautelar y con arresto domiciliario nocturno por hechos casi
calcados.
El
15 de noviembre de 2020 la joven fue controlada por funcionarios del
Ejército en Rómulo Correa con Eduardo Frei Montalva. Eran casi la 1 de
la madrugada y regía el toque de queda. En estado de ebriedad,
presuntamente decidió dar pie al acelerador y envestir contra los
militares, quienes lograron esquivarla.
La imputada será enjuiciada en octubre por esa causa.